Asadero Cien nace como una oportunidad que se presentó

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Manuel Cienfuegos García, Empresario
Maestría en Economía y Negocios Generación 2007

Desde hace 23 años Asadero Cien nace como una oportunidad que se presentó, debido a que nos enteramos que vendían una taquería pequeñita que visitábamos frecuentemente para cenar. En el año 1993, sin experiencia alguna, sin técnica, pero con muchas ganas de salir adelante, surge lo que ahora conocemos como restaurantes Asadero Cien.

La necesidad de estudiar la Maestría en Economía y Negocios nace al darme cuenta que desconocía y no entendía muchas cosas acerca de la administración de mi propio negocio, y fue así cuando me acerque a la Universidad Anáhuac Xalapa con la inquietud de tener acceso a nuevos conocimientos, y de repente, ya estaba sentado en un salón de clases estudiando cinco horas de matemáticas sin comprender algunos conceptos, pero una vez más, con muchos deseos de salir adelante para lograr el objetivo.

Estudiar una maestría en la Universidad Anáhuac Xalapa es un verdadero privilegio, especialmente cuando te das cuenta de que lo que estás viendo en un salón de clases, no es solo una clase, es lo que verdaderamente ocurre dentro de tu empresa y es entonces cuando aplicas los conocimientos adquiridos para obtener resultados más favorables en tu propio negocio.

Para definir a la Universidad Anáhuac Xalapa usaría una palabra, compromiso, porque obviamente la Universidad es un templo de conocimiento, pero si a mí no me hubieran apoyado mis compañeros, mis maestros y personas dentro de la institución, hubiera sido más difícil el camino hacia la meta. Al día de hoy ese compromiso y ese vínculo persiste, la Universidad te apoya y luego tú regresas, contribuyendo a la misma y a la sociedad. A la fecha actual, creo que es un auténtico, verdadero y maravilloso circulo virtuoso lo que ocurre dentro de la Anáhuac, así siento, o al menos, así me paso a mí.

Cuando me piden un consejo, les digo lo mismo que les diría a mis hijos, nunca dejen de esforzarse y sigan preparándose, pero sobre todo no olviden cinco cosas: nunca pierdan la fe, nunca pierdan el sentido, nunca pierdan la voluntad de lucha, nunca dejen de perseguir la gloria del logro y una vez que lo consigan, no pierdan la humildad.