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Pedagogía

Los aspectos pedagógicos, mistagógicos y teológicos del liderazgo fundamentados en la persona

Con la asistencia de alumnos, catedráticos de la Universidad Anáhuac Cancún y otros campus de la Red de Universidades Anáhuac (RUA), se llevó a cabo la Cátedra Prima de la Escuela de Humanidades, a cargo del Dr. Jorge López González con el tema “Una aproximación al Liderazgo de Acción Positiva de las Universidades Anáhuac”.

El concepto de liderazgo destaca que es el acto de guiar a otros hacia un objetivo común, la etimología del término lo avala, pues to lead (el verbo inglés del que procede liderazgo) se traduce como “enseñar el camino a un individuo o grupo acompañando o yendo delante”.

La Facultad de Educación y Psicología de la universidad Francisco de Vitoria de Madrid, España, destacó que un acto humano libre y relacional, y como cualquier acto humano libre, está expuesto al error, pero también a la mejora e incluso a la excelencia o virtud (areté). Por tanto, es objeto de la ética y de la educación (paideia).

El Dr. Jorge López apuntó que esta iniciativa de la RUA ya ha cruzado fronteras, extendiéndose por toda América Latina y Europa; tal es el caso de la Universidad Europea de Roma, donde se han dedicado a la investigación del tema para su desarrollo.

Hizo énfasis que el liderazgo de acción positiva que está al servicio de los demás y del bien común “un liderazgo que acoge la pluralidad intelectual, en diálogo y en escucha con los demás”, que conlleva a un estilo de vida en el trabajo y el equipo ocupa un lugar central, “Todos están invitados a ejercer protagonismo, iniciativa, creatividad e innovación, así como una acción fermento como la levadura en la masa”, así afirmó.

El Liderazgo es Pedagogía.

En el libro de Hechos de los Apóstoles (Hch 8, 26-40) se fundamenta el aspecto pedagógico del liderazgo, en dicho texto se narra que Felipe, movido por el Espíritu Santo, partió al encuentro de un funcionario de la reina de Etiopía. Cuando escucha a este personaje, de una cultura completamente distinta a la suya, leer el texto del profeta Isaías, le pregunta sin más preámbulos: “¿entiendes lo que vas leyendo?”, a lo cual responde el funcionario con una frase trascendental: “¿cómo lo puedo entender si nadie me guía en la lectura?” (v. 31).

Nuestra vida puede ser comparada a un texto o un tejido que no logramos entender bien; con frecuencia no alcanzamos a comprender el significado de lo que nos ha ocurrido y nos está ocurriendo, aquí entra la acción del pedagogo tanto para los griegos como para los padres de la Iglesia, el maestro es interior, es el que nos habla. Para San Agustín, el Maestro interior es el Espíritu Santo; se desvela en el interior de cada uno. “Los demás sólo somos pedagogos que acercan al verdadero Maestro”, puntualizó.

Por lo tanto, el pedagogo es un líder ya que ayuda a interpretar los actos de nuestra vida, entenderlo a modo de símbolos que la hacen legible. No se trata de darles un significado artificialmente sino de reconocerlo. Ahora bien, una adecuada interpretación de la vida como narración requiere conectarla con su fin, requiere contar con una clave de interpretación.

El Liderazgo es Mistagógico

El Dr. Jorge López, manifiesta que si el pedagogo guía hacia el conocimiento, el mistagogo guía hacia el misterio, señalando que de acuerdo con el número 1075 del Catecismo de la Iglesia Católica, la mistagogía consiste en guiar a otros para acceder al misterio (mysterion). Procediendo de lo visible a lo invisible, del signo a lo significado, de los sacramentos al misterio.

El mistagogo, sirve de vínculo o puente entre el maestro y el discípulo para que puedan dialogar. Y lo hace ayudando a interpretar los signos, los textos que el discípulo tiene delante y quizá no logra comprender.

La mistagogía busca captar lo más real, no huir hacia la fantasía, el símbolo no es algo alternativo a lo real sino un modo de ser real que remite a algo presente y ausente a la vez. Lo simbólico se opone a lo mudo, no a lo real, la perspectiva mistagógica o sacramental nos ayuda a entender lo que son las cosas.

Por ello, el misterio no es lo oscuro y borroso sino lo luminoso pero que nos excede o cuya presencia no captamos plenamente. Vivir el misterio significa, desde la psicología, aceptar la compleja historia personal como un camino singular, con un designio unitario, viendo cada situación como momento pedagógico. Señaló que Gabriel Marcel, desde la perspectiva filosófica, habla también del ser humano como misterio.

El Liderazgo es Teológico

Para fundamentar lo anterior, nos da a conocer en el Nuevo Testamento, el libro de San Juan resalta el mismo verbo guiar, ágo, en donde habla del Espíritu Santo como aquel que nos guiará hacia la verdad plena (Jn 16, 13).

Por lo tanto, el liderazgo del Espíritu Santo es el liderazgo por antonomasia.