Algunas leyendas negras de la Iglesia en la novela Ángeles y Demonios de Dan Brown

José Luis Villaseñor Dávalos*

Una rara especie de masoquismo eclesial parecen inhibir todas las defensas naturales de los católicos, de manera que la virulencia de los elementos patógenos puede realizar sin obstáculos sus devastaciones.
El caso de los católicos en México, es una muestra representativa de tal deficiencia, pues padecemos, entre otros, dos grandes defectos que convalece atávicamente nuestra conciencia nacional, a saber: primero, nuestra ignorancia supina(irresponsable) acerca de nuestra cultura en general y religiosa en particular. El segundo, es nuestra indolencia, que se caracteriza por esa insensibilidad, desatención o desgano a cuentos u objetos que normalmente suelen impresionar o conmover al común de las personas. Si a esto añadimos el malinchismo, entonces el asunto es patético. A pesar de todo ello, El Espíritu Santo y nuestra Señora de Guadalupe, no dejan de protegernos permaneciendo activos, estimulando las antitoxinas necesarias para estar alertas, y poder defender nuestra fe.

1.3.- La tesis de la Autodemolición de la Iglesia.- Con motivo de los comentarios del Cardenal Ratzinger sobre los efectos del Concilio Vaticano II que manifestó en la entrevista que le hizo el periodista Vittorio Messori, dijo:
“Estoy convencido de que los males que hemos experimentado en estos veinte años –posteriores al concilio- no se deben al ‘Concilio Verdadero’, sino al hecho de haberse desatado en el interior de la Iglesia ocultas fuerzas agresivas, centrífugas, irresponsables o simplemente ingenuas...Y, en el exterior, el choque de una revolución cultural: la afirmación en Occidente del estamento medio superior, de la “nueva burguesía del Terciario” con su ideología radicalmente liberal de sello individualista, racionalista y hedonista”.
Unos años antes, el Papa Pablo VI ya había denunciado que contra lo que se esperaba del Concilio, es decir, una nueva unidad católica, había sobrevenido una división tal que se ha pasado de la autocrítica a la autodestrucción. En otra ocasión el mismo Papa en su alocución del 15 de Noviembre de 1972, refiriéndose a la Iglesia manifestó: “que tenía la sensación de que por algún resquicio ha entrado el humo de Satanás en el templo de Dios”. Pablo VI, creía en algo preternatural que había venido al mundo a perturbar, para sofocar los frutos del Concilio Ecuménico e impedir que la Iglesia manifestara su júbilo, sembrando la duda, la incertidumbre, la problemática, la inquietud y la insatisfacción.
Según los estudiosos de este tema, la Revolución Anticristiana trata de penetrar dentro de la Iglesia en tres niveles: un nivel superficial, que corresponde a las actividades apostólicas, sociales y políticas de la misma Iglesia, al igual que la prensa y publicidad católica; organizaciones de acción católica o de obras sociales. Un segundo nivel, lo constituye la elucubración de teorías teológicas, filosóficas, histórico-religiosas, alrededor de las relaciones de la vida pública nacional o internacional. El tercer nivel, es el de las relaciones de la Iglesia o elementos autorizados de la misma, con organizaciones secretas donde se elaboran planes de penetración profunda. Esta última alcanza un plano secreto que puede llamarse esotérico, en la cual se edifica activamente la ciudad terrestre por las fuerzas del mal.

2.- Argumento central de la novela Ángeles y demonios.- Robert Langdon, profesor de iconografía religiosa de la U. De Harvard, recibe en su casa una llamada telefónica del Dr. Kohler, director del CERN – Conseil Europeen pour la Recherche Nucleaire – para solicitarle sus servicios; útiles para desentrañar el asesinato del científico Leonardo Vetra, descubridor junto con su hija Vittoria, de la antimateria; el cual tenía en su pecho, gravado a fuego, el bigrama “Iluminati”. Para ello, es transportado a Suiza. Allí, observa el cadáver y conoce a Vittoria, con la cual inicia el seguimiento de cuatro asesinatos más de cardenales papabiles. Todo ello, formaba parte de un complot para destruir la Iglesia, ya que la secta de los “iluminati”, fue la que supuestamente realizó los asesinatos y colocó en la tumba de San Pedro , una bomba de antimateria para hacer estallar la ciudad del Vaticano, donde se había reunido el cónclave que elegiría el nuevo Papa. Todo lo cual se justificaría como venganza, por cuanto que “ la Iglesia siempre ha perseguido, torturado y asesinado a los grandes científicos de la historia”. Finalmente, Langdon y Vittoria descubren al verdadero autor del complot, quien es el camarlengo del Papa difunto, al cual también asesinó, y no los iluminati; él mismo hace estallar la antimateria en las alturas de Roma, salvando la ciudad, para hacerse proclamar nuevo Papa; pero no lo logra, porque Langdon y Vittoria le descubren tal plan por la T.V., acabando el camarlengo por prenderse fuego en el balcón pontificio.

2.1.- Observaciones generales al argumento central.- De la relación que hemos expresado en los numerales anteriores, podemos hacer las siguientes aseveraciones:
La obra en comento, es una novela tipo “thriller”, de suspenso, que tiene la “rara virtud” de narrar o novelar la posible realización de la tesis de la autodemolición de la Iglesia, sueño largamente acariciado por la Contraiglesia y algunas sectas, como la de los “cristianos” a la cual dice pertenecer Dan Brown, según se desprende de lo descrito en el artículo intitulado “ El Opus Dei contra el Código Da Vinci” de la Revista Proceso de Junio 20 de 2004.
Dicha novela, intenta redivivir el problema, ahora ya obsoleto, de la sofística oposición entre la fe y la ciencia, que no es otra cosa que uno de los muchos infundios, parte de la actual y siempre activa campaña difamatoria a la Iglesia y al catolicismo. Del resto del inventario de falsedades tradicionales, reformuladas en tal novela nos ocuparemos a continuación, siguiendo el orden de aparición de las mismas en el capitulado de la obra.

3.- El caso Galileo y la Inquisición.- Dan Brown con motivo de éste tema, en el capítulo 9 de su novela, hace por medio de sus personajes las siguientes afirmaciones:
“Científicos sin pelos en la lengua como Copérnico... fueron asesinados por la Iglesia por revelar verdades científicas. La religión siempre a perseguido a la ciencia”...”Hasta los no científicos conocían la historia del desventurado astrónomo que había sido detenido y casi ejecutado por la Iglesia cuando proclamó que el Sol y no la Tierra, era el centro del sistema solar. Aunque sus datos eran incontrovertibles, el astrónomo fue castigado con severidad por insinuar que Dios había colocado a la humanidad en un lugar que no era el centro de su universo...Se llamaba Galileo Galilei...era un Iluminatus y también un católico ferviente...La Iglesia juzgó por herejía a Galileo, lo declaró culpable y le puso bajo arresto domiciliario permanente”.
Posteriormente, en el capítulo 41 de ésta misma novela, cuando el asesino de los cardenales está hablando telefónicamente con el camarlengo del Papa, le dice a éste: “Los asesinatos públicos poseen un horror embriagador, ¿verdad? Ustedes –La Iglesia- lo demostraron hace mucho tiempo...la Inquisición, la tortura de los Caballeros Templarios, las Cruzadas...y la purga por supuesto...”

3.1.- Observaciones generales a los párrafos transcriptos.- Básicamente, dichos párrafos adolecen de varios vicios muy graves, a saber: uno, carencia del sentido histórico-jurídico de los hechos que narra, es decir, no cae en la cuenta dicho autor, que quiénes crearon deliberadamente el “caso Galileo”, fueron los ilustrados y marxistas, que les ha sido útil para una propaganda que quiere demostrar la incompatibilidad entre ciencia y fe por un lado, y por el otro, desde dos siglos Galileo y su caso interesan, más que como fin, como medio polémico contra la Iglesia católica y su “oscurantismo” que obstaculizaría la investigación científica. Dos, su propósito doloso, por cuanto que emplea una serie de falsedades para crear una falsa imagen de la comunidad eclesiástica a la cual ataca con tales afirmaciones.
Continuaremos en seguida con algunas observaciones específicas más, referentes a los detalles de tales afirmaciones.

3.2.- Listado de científicos asesinados por la Iglesia.- Dentro de las más de cuarenta biografías de vidas extraordinarias de hombres de ciencia que se pueden destacar por sus geniales aportaciones al conocimiento científico, el autor de la novela, solo menciona a dos, a Copérnico y Galileo, con el agravante de que no fueron asesinados por la Iglesia. En el caso de Copérnico, nos dice la Enciclopedia Británica que murió a causa de ataques de apoplejía, que lo paralizó a fines de 1542 y muere en Mayo 29 de 1543 por la misma causa. Por lo que respecta a Galileo, éste muere de un tipo de fiebre, que la misma Enciclopedia citada le llama “slow fever”, conocida vulgarmente como tifoidea.

3.3. Galileo miembro de los “iluminati”.- En los párrafos transcriptos en el numeral 3, Dan Brown afirma que Galileo era “un Illuminatus y también un católico ferviente”. Esto tampoco es aceptable históricamente, porque Galileo nace en 1564 y muere en 1642, es decir, entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII, en cambio, la secta de los “illuminati” de tipo masónico, surgió hasta el siglo XVII, alrededor de 1717 cuando en Bavaria nace una sociedad secreta conocida con tal denominación, fundada por Adam Weshaupt, el cual escribía sus conferencias bajo el seudónimo de Espartaco. Como se ve, hay una pequeña diferencia de casi un siglo entre la muerte de Galileo y el inicio de actividades de aquella secta.
Entonces, nos preguntamos: ¿Cómo es posible que la “detención de Galileo –por parte de la Inquisición- trastornó a los Illuminati...y la Iglesia descubrió la identidad de cuatro miembros, a los que capturaron e interrogaron –los cuales, no revelaron nada...ni siquiera bajo tortura...los marcaron a fuego, en el pecho, con el símbolo de la cruz...luego fueron brutalmente asesinados y sus cadáveres abandonados en las calles de Roma?

3.4.- La realidad del “caso Galileo”.- Desde 1530, el canónigo Copérnico había formulado la hipótesis de que la tierra se mueve alrededor del Sol, y no alrededor de la tierra, como se creía entonces. Al comenzar del siglo siguiente, Galileo presentó como cierta dicha hipótesis. Entonces, Galileo fue acusado de contradecir algunos pasajes de la Biblia, donde parece que se afirma que el Sol es el que gira alrededor de la tierra. La Congregación del Índice condenó la doctrina de Copérnico como contraria a la Sagrada Escritura, sin nombrar a Galileo. Éste, recibida una comisión del Papa, convino en retractar su opinión. Sin embargo, en 1639 Galileo publicó su obra: “Diálogo sobre los dos grandes sistemas del mundo”, en que renovaba su tesis. Volvió a ser acusado, y la Congregación del Santo Oficio lo condenó de nuevo.

3.5.- Los cargos que Dan Brown le hace a la Iglesia, con motivo del Caso Galileo.- En primer término, afirma que Galileo fue detenido y casi ejecutado por la Iglesia, o fue castigado con severidad, declarándolo culpable y bajo arresto domiciliario permanente. Esta afirmación contradice los hechos, pues Galileo no pasó ni un solo día en la cárcel, ni padeció violencia física alguna, pues cuando fue llamado a Roma para el proceso, se alojó, con cargo a la Santa Sede, en un palacete de cinco habitaciones con vistas a los jardines del Vaticano y además con servidumbre personal a sus órdenes. Luego, después de la sentencia, fue alojado en la maravillosa Villa Medici en el Pincio, desde donde el “condenado” se trasladó en condición de huésped al palacio del arzobispo de Siena, y, finalmente llegó a su elegante villa denominada “La Joya”. No hay que pasar por alto también, que Galileo gozó hasta su muerte de pingües pensiones que los papas le concedieron.
Hemos de admitir que Galileo, si fue sentenciado y condenado por la Inquisición Italiana, pero como todo tribunal formal; fue sujeto a “debido proceso”, es decir, fue oído y vencido en juicio; garantía tan cara al mundo jurídico anglosajón, la cual no fue tomada en cuenta por la reina Isabel I de Inglaterra cuando hizo morir más católicos en un año, que lo que la Inquisición española en todo el tiempo de su existencia, 331 años hizo; o también en la América puritana, donde diecinueve mujeres fueron quemadas vivas en Salem, en 1692 acusadas de entregarse a prácticas ocultas.
Habrá que admitir, que si hubo error de las Congregaciones Romanas respecto de la sentencia contra Galileo, pero aún así, tienen excusa por cuanto que Galileo no presentó pruebas científicas de su sistema por un lado, y por el otro, no se mantuvo en el terreno científico, sino que quiso emplear argumentos de tipo filosófico y Escriturísticos, puesto que no parecía acertado que una cosa que la ciencia había tenido hasta entonces por verdadera, se fuera a abandonar por aceptar una hipótesis no debidamente comprobada y según apariencias en contradicción con la Biblia.
Además, hay que considerar que el motivo de la “severidad” del procedimiento contra Galileo, hay que buscarlo en que se veía el peligro de que los laicos empezaran a interpretar la Sagrada Escritura al modo protestante, es decir, según el parecer de cada quien. A esta penetración del luteranismo en Italia habría que atenerse desde al principio porque podía favorecer de manera insidiosa los errores a los que se temía y ser un peligro para la fe.

4.- Los Illuminati. Su origen y vigencia actual.- Dan Brown, en el capítulo 11 de su novela, nos quiere vender la falsa idea de que los “iluminados” –sociedad secreta incorporada a la masonería- “es historia antigua” y que “el exterminio del catolicismo era el objetivo principal de los Illuminati”. Además, afirma por medio de Robert Langdon, que “no existen pruebas de su existencia desde hace más de medio siglo, y la mayoría de eruditos coincide en que los Illuminati se extinguieron hace muchos años”.
En lo enunciado anteriormente, discrepamos en que tal secta se haya terminado y estamos de acuerdo en que el objetivo principal de la misma es cierto y actual. En lo primero: tal secta no se ha extinguido sino que ha sido incorporada a la Masonería, ya que lo esencial de ésta, no es que sea una sociedad secreta, sino que es una superposición de sociedades secretas. Así por ejemplo, la tercera categoría de los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, comprende los cuatro grados introducidos en Alemania por Kniqqe en 1738 y tomados por él a la secta de los Iluminados, a los francos Jueces del Tribunal de la Santa Venganza de que fue fundador A. Weishaupt. Tales grados son el 9, 10, 11 y 21, los cuales son la reproducción pura y sencilla de la organización de dicho tribunal.
En realidad el iluminismo continúa su carrera en grupos aún virulentos. De estos grupos han salido en diversas épocas los iluminados que han ejercido influencia particular sobre ideas y acontecimientos políticos. Palmerston, por ejemplo, condujo durante la el siglo XIX la política internacional europea e inspiró las revoluciones italianas contra el papado. Hitler tenía a sus espaldas el grupo Thule y a las masonerías “prusianas antiguas” disfrazadas como “Orden Nacional de Federico el Grande”, sin considerar los apoyos de tipo financiero.
Otras instancias significativas nacidas bajo el influjo de los iluminados, es el Council on Foreign Relations C.F.R. de U.S.A., que es una especie de escuela que ha proporcionado por más de medio siglo los hombres clave en todas las administraciones estadounidenses. Su equivalente inglés, es el British Institute of International Affairs. Ambos forman las dos grandes ramas institucionales de los iluminados, si bien actúan en diversos países mediante la creación de nuevas organizaciones frontales o subsidiarias, que operan con diversas denominaciones y se introducen en los asuntos de diferente manera.
Nacida la Cámara de Meditación de la ONU del proyecto de simbolismo para un templo del retorno a la magia negra en Washington; en New York encontramos los Amigos de la Cámara de Meditación, que sostienen largas reuniones en tal sitio, que cuando fue abierta, el Secretario de la ONU, la describiría como el altar de la Religión Universal, que obviamente no es la católica.