La Educación Comparada como disciplina científica: antagonismos y posibilidades.

Francisco Solis Solano*

La revisión de una pequeña parte de la abundante literatura en torno a la educación comparada ha dejado clara ante mi conciencia el desconocimiento respecto de la importancia que este medular tema tiene.

Dicha importancia se radica principalmente en la influencia de la educación comparada en la evolución y el desarrollo presente y futuro de la sociedad y por ende de la educación, sea ésta última como realidad empírica o como disciplina científica. Más aun ante esta circunstancia histórica de globalización o internacionalización que, estemos o no de acuerdo con ella, estamos viviendo, los resultados y avances de la educación comparada resultan de gran utilidad para orientar las desciciones y predecirsus consecuencias que en materia de políticas educativas se pretenden implementar; por ello la necesidad de desarrollar y difundir los reportes de la investigación en esta área va más allá de una mera satisfacción intelectual de conocer mediante un estudio comparado las diferencias, semejanzas y equivalencias de distintos modelos educativos.

Es por ello que se considera relevante estudiar y reflexionar las posibilidades y condiciones bajo las cuales la educación comparada puede ser considerada una disciplina.

Ahora bien al abordar la cuestión de si la educación comparada es una disciplina uno de los primeros datos que debemos tener presente es el desacuerdo existente en torno al carácter epistemológico de ésta; y es que lejos de haber un consenso en torno a su validezcientífica, parece más bien existir una debate bien fundamentado por parte de quienes han realizado estudios comparativos o han discernido sobre la metodología y objetos de la misma.

Este debate lo conforman quienes sostienen que la educación comparada es una parte de la educación y como tal carece de carácter disciplinario autónomo; algunos otros sostienen que se trata de una metodología de la misma; por otro lado está otro grupo que piensa que el problema es una confusión en cuanto a lo que debe entenderse por disciplina científica y consideran que ampliando la noción de esta la educación comparada tiene cabida como una más de las ciencias sociales.

Por ello presente trabajo pretende proponer una noción de conocimiento científico en la cual se enuncien de manera explicita sus elementos para posteriormente presentar las argumentaciones a favor y en contra de la educación comparada como disciplina científica y por último reflexionar sobre las condiciones bajo las cuales la educación comparada puede ser considerada dentro de este estatus epistemológico.

Qué es “la cosa rara llamada ciencia” (Bunge 1983).

Se pueden identificar tres cualidades que, en esencia, distinguen a un conocimiento “no científico” de uno científico. La primera radica en que éste último es sistemático, lo cual implica que los datos que conforman éstos tienen, por así decirlo, una vinculación semántica entre sí, lo cual significa que su significado esta en función de la relación que guarda con otros datos, fuera de estas relaciones el significado de los datos no tiene la validez epistemológica de dato científico, (López Cano. 1978);esto se entiende si consideramos que cada disciplina tiene su metalenguaje, no es casualidad que la filosofía de la ciencia del siglo XX haga especial hincapié en las investigaciones hermenéuticas; ahora bien, la relación que existe entre los datos científicos ¿es una relación real o se trata de una socialmente construida? A este respecto me parece que la hacer referencia al termino significado, nos indica que la relación es, como todo “objeto social”, construida por el contexto y la interacción de un grupo. En efecto todos los significados son productos socialmente construidos, la naturaleza, aun las relaciones entre fenómenos físicos son expresadas en constructos, muchos de los cuales son matemáticos, pero constructos al fin; de modo que presuponer que las ciencias naturales son una descripción objetiva de la realidad física es una falacia.

Pensar que es posible esta equivalencia entre ciencias y mundo es olvidar que toda disciplina es una actividad humana (Bunge 1972). Lo cierto es que toda interpretación o conceptualizacion de una realidad empírica, como lo es la educación, es una construcción en la cual se establecen las relacione entre los datos científicos; dichas relaciones no puede ser sino bajo una perspectiva racional, pues si bien es difícil, y quizá hasta fantasioso, hoy en día sustentar la tesis aristotélica de la universalidad de la razón, ello no excluye que la relación que se establece entre los datos de una disciplina sea bajo alguna o algún tipo de racionalidad (Popper 1977)

El segundo elemento del conocimiento científico lo constituye su objeto, que no es otra cosa que la realidad fenoménica o empírica que pretende estudiar y por ende verificable (Bunge 1972). En el caso que nos ocupa el objeto de estudio y la disciplina que lo aborda coinciden en el término, a saber, la educación.

El hecho de que la ciencia tenga un objeto verificable no implica necesariamente que sea exacta, como pretendió el positivismo en sus orígenes, como si el único criterio epistemológico para hacer ciencia fuera establecer juicios y contrastarles con la realidad y así distinguir lo falso de lo verdadero, de hecho este enunciado propio de los empiristas carece de comprobación en la realidad. Lo que si se sigue lógicamente de la objetividad de la disciplina científica es que esta sea falible (Popper 1977).

Un tercer elemento se deriva de los dos anteriores, dado que es evidente que todo intento por analizar, interpretar y con ello poder predecir el comportamiento de una realidad empírica supone una metodología.

Estos tres elementos, a saber, un enfoque sistémico, una realidad empírica definida y una metodología, son los elementos esenciales de una disciplina científica, pero qué las distingue entre sí cuando se trata de un mismo objeto, como sucede con la ciencia de la educación y la educación comparada, suponiendo sin conceder, que ambas sean disciplinas científicas.

Aunque he de confesar que en la medida que revisaba parte de la abundante literatura que tenia a mi alcance esta duda lejos de aclararse se complica por el momento pienso que tenemos una noción operativa de disciplina científica.

¿Es la educación comparada una disciplina científica?

El método de la educación comparada

En lo refrende al método acontece algo similar que con el objeto, no existe un claro consenso entre si deben predominar los estudios cuantitativos como era la tendencia hasta hace pocos años (Kelly y Altbach 1986) o el uso de herramientas cualitativas. Aun ciuando este desacuerdo respecto del uso de herramientas cualitativas es generalizado en todas las ciencias sociales, la invalidez epistemológica de los métodos cuantitativos para fundamentarse por ellos mismos y la falta de concentración en los resultados de los métodos cualitativos (Farrel) alimenta este desacuerdo.

Pero aun cuando no existe unidad de criterios en torno al estatus epistemológico de la educación comparada, y si bien es cierto la educación es una realidad empírica que supera esta controversia, hay algunos puntos en los cuales los autores consultados coinciden. El primero tiene que ver con el hecho de que toda investigación supone una necesariamente una comparación, sea para confrontar los datos obtenidos o para falsear una hipótesis, en cualquiera de los casos, y aun paranegar esta afirmación, es necesario comparar.

La comparación como técnica, demás de ser empleada en todo tipo de investigaciones, en las ciencias sociales tiene una importancia capital, pues tal parece que hay una analogía entre lo que es un experimento en ciencias naturales con una comparación en ciencias sociales, (Schriewer ).Ciertamente no toda comparación es necesariamente científica, pero lo mismo acontece con la observación y las generalizaciones en las ciencias que emplean la experimentación.

Tenemos pues que la comparación es en sí misma una metodología aplicable peculiarmente en las ciencias sociales, y específicamente a la educación, ahora bien si en el caso de la sociología comparada esta no es “simplemente una rama particular de la sociología sino la sociología misma” (Schriewer) ¿no ocurrirá lo mismo con la educación comparada?

Efectivamente la educación comparada seria solo una metodología de la educación y por ende no una disciplina científica sino parte de ella, amenos que posea un objeto distinto al de la ciencia de la educación.

El Objeto de la educación comparada

Kelly y Altbach expresan que “hasta hace pocos años la mayor parte de la investigación en educación comparada se centraba en la nación-estado considerada como unidad autónoma, y/o en sus características”(Kelly y Altbach 1986), y si bien de este texto no se sigue los estudios comparativos en educación se reduzcan solo a los grupos existentes dentro de una nación, si deja claro que ha sido una tendencia por parte de quienes realizan este tipo de investigación. Si esta tendencia fuese generalizada el objeto de la educación comparada serian los modelos o sistemas educativos que hay en una nación y tendríamos un objeto definido y distinto de la educación en general. Pero más adelante en este mismo articulo, dice “la educación comparada debe reorientarse hacia lo que domina el sistema mundial en lugar de ser limitada a la esfera de la nación-estado.” (Kelly y Altbach 1986).Con ello el objeto se sitúa en un contexto internacional. A este respecto Schriewer dice que “la finalidad de la educación comparada es reflexionar apoyar y legitimar los procesos de internacionalización tanto de los sistemas educativos como de la teoría educativa”(Schriewer) En este caso la educación comparada tendría como objeto de comparación categorías aplicadas en por lo menos dos naciones.

Una constante en lo que al objeto se refiere son los sistemas y procesos de educación y se puede observar que éstos, sean inter o intra nacional son compatibles a no ser que se reduzcan, por ejemplo cuando se dice que solo las comparaciones internacionales son validas.

Conclusiones.

Pienso que las condiciones para que la educación comparada sea reconocida como disciplina científica van más allá de la fundamentación epistemológica; pero esta es un buen inicio.

Las condiciones para tal efecto están vinculadas con el objeto, el método y pienso que especialmente con la sistematización.

En cuanto al objeto vale la pena recordar que los estudios comparativos nacen de la búsqueda del positivismo por encontrar las leyes de la transformación y los cambios culturales, bajo esta perspectiva el objeto de la educación comparada es diferente si el mundo se concibe como conformado por grupos sociales autónomos que como unidades dependientes unas de otras, en cuyo caso la comparación se ve substituida por reconstrucciones históricas, por ejemplo la ley de los tres estadios de Comte.

Por el contrario si el desenvolvimiento y desarrollo cultural es particular en las distintas sociedades, la finalidad de estudios comparados para adoptar modelos de sociedades más desarrolladas, como lo es EUApara América Latina se seriamente cuestionado, esto es, no basta , como pretende el estructural funcionalista, con identificar los procesos de desarrollo de sistemas educativos avanzados e implementarlos paso por paso ensociedades menos desarrolladas, substituyendo con ellos los sistemas propios.

Que el objeto sea inter e intra nacional es el menor de los problemas si se compara, vaga la expresión, con la teoría de la formación de una sociedad, pues esta si condiciona tanto al objeto, como al método y principalmente al uso que se haga de los resultados de la comparación.

En lo referente al método obviamente que éste es la comparación, el problema seria definir a qué nivel se lleva a cabo, si es como un simple descripción de dos sistemas educativos lo cual evidentemente resulta tan objetivo como inútil, ciertamente la mera descripción sinóptica de dos o más sistemas educativos es una comparación, pero sin sentido, y no es que se subestime el valor de las llamadas investigaciones puras o el valor teorético del conocimiento científico, entendido como contemplación, pero si pienso que la educación comparada debe de aspirar a por lo menos un de análisis de las diferencias semejanzas y equivalencias entre los sistemas educativos comparados, viene aquí una tercera posibilidad metodológica, la comparación como valoración, sea esta critica, ética, axiológica, aun cuando estas dos últimas tengan un grado de subjetividad elevado, pues bajo qué criterio epistemológicamente valido se puede calificar de bueno o malo, valiosos o denigrante las peculiaridades de un sistema educativo, la valoración critica está cimentada en una racionalidad que no es necesariamente universalmente aceptada.

Todo ello nos lleva a la sistematización, esta pienso que debe de darse a partir de lo que seria una racionalidad analógica (Beuchov) que posibilite una comprensión y entendimiento de las manifestaciones de la cultura. Hasta donde yo se aun no se ha desarrollado una propuesta seria de este tipo de racionalidad.

Variables políticas y de difusión.

No se puede dejar fuera las variables a considerar en la edificación de la educación comparada como disciplina científica tanto a los sistemas políticos como a la difusión que algunos estudios tienen. Y es que la ciencia como actividad humana está influida fuertemente por razones económicas, que favorecen o limitan la difusión y con ello la comunicación de resultados y teorías, es evidente que los estudios más apoyados son también los más difundidos, así pues en la opinión de Schriewer “los círculos académicos angloamericanos, ejercen una fuerte presión sobre los investigadores de todo el mundo ”,

Así mismo Joseph Farrel piensa que los resultados actuales de la educación comparada no son utilizados por los responsables políticos de la planeación educativa, (Farrel 1979) ello es un obstáculo para el desarrollo de la misma. Esto se evidencia en la investigación del Dr. Calderon en la cual se hace de pone de manifiesto las diferencias y con ello las ineficiencias de las ciertas políticas educativas en México pero al parecer no han hecho eco en las acciones de los gobernantes. (Calderon 1997)

 

Bibliografía.

  • Calderón Lopez-Velarde, Jaime. 2000. Teoría y desarrollo de la investigación en educación comparada. Editorial Plaza y Valdez. D.F. México.
  • Kelly, Gailp y Altbach, Philiph. 1986. La educación comparada desafíos y respuestas. Citado por. Calderón Lopez-Velarde, Jaime. 2000. Teoría y desarrollo de la investigación en educación comparada. Editorial Plaza y Valdez. D.F. México.
  • Bunge, Mario. 1983. La investigación científica: su estrategia y su filosofía. Editorial Ariel. D.F. México.
  • Bunge, Mario. 1972. La ciencia su método y su filosofía. Editorial Siglo XX Buenos Aires Argenina.
  • King, Edmund J. 1986. Comparative studies and educational decision. Editorial Bobbs-Mrrlil. USA.
  • López Cao, Luis. 1978. Método e hipótesis científico. Editorial Trillas. D.F. México.
  • Popper, Kart. 1977. Lógica de la investigación científica. Editoriales Tecnos. Madrid España.
  • Mauricio Beuchov. 1998. Hermenéutica analógica. Editorial UNAM. D.F. México.

* Lic. en Filosofía y Mtría. en Educación por el IEST y en Filosofía por la UCIME.