La ideología del género en el Derecho Mexicano

José Luis Villaseñor Dávalos *

La Ideología del Género, contemplada como problema, puede presentar varios aspectos, atendiendo a sus desastrosas consecuencias(1); las cuales a grandes rasgos, pueden ser las siguientes:

Desde el punto de vista filosófico, la I. del G., partiendo de una reinterpretación de la lucha de clases, desemboca también en determinadas corrientes gnósticas, que asumen que las diferencias entre  hombre y mujer, deben ser ignoradas y, de esta forma la masculinidad o la feminidad, inherentes al ser humano, ya no expresan nada de la persona. Así, el cuerpo, desde el plano personal es sólo un instrumento para todo tipo de placeres, como la heterosexualidad, la homosexualidad, el placer solitario, la anticoncepción, el aborto y un gran etcétera.

Desde el punto de vista familiar y cultural, la I. del G. conduce a la destrucción de la familia, por cuanto que ni la heterosexualidad ni la procreación con aquella relacionada, pueden pretender ser naturales; y por ello serían consideradas sólo como productos culturales “biologizados”, pues ha sido la sociedad quien inventó los “roles” o papeles: masculino y femenino y lo que deriva de ellos: la familia.

Por lo tanto, se propone instaurar una cultura que no le atribuya ninguna importancia a las diferencias genitales, y con ello se eliminarían tales diferencias y también el matrimonio, la maternidad o la paternidad y la familia biológica arraigada. Con ésta cultura, se lograrían todas las posibilidades de prácticas sexuales; rechazando con ello toda forma de represión sexual.

Socialmente hablando, la I del G “exige” que los poderes reestructuren o “desconstruyan” la sociedad, poniendo nuevas bases fundadas en aquella ideología, pues con tal nueva estructura, es preciso desnaturalizar el género, puesto que pertenecer a alguno de los dos sexos, significa apegarse a un momento “anticuado” de la historia, el de las desigualdades y la opresión. Luego, habrá que reconstruir la sociedad según la I del G, quitando aquellos “papeles” que la sociedad anticuada atribuía respectivamente al hombre y a la mujer. Estamos pues, en presencia de un proyecto subversivo de la cultura, ya que no sólo se trata de agregar “nuevos derechos”, o “derechos de la mujer”, sino que se pretende que se admita una reinterpretación de la sociedad radicalmente diferente de la que existe.

Desde el punto de vista del lenguaje, la I del G busca un desajuste equivoco de la terminología, cuya ambigüedad impide comprender las intenciones de sus interlocutores. Así, por ejemplo, se habla de “salud reproductiva” en lugar de aborto; se señala la “economía doméstica” a cambio de reducción de los nacimientos; se utiliza “crecimiento familiar sostenible” en lugar de contraconcepción, luego también, los términos derivados propiamente de tal ideología, como son: la desigualdad de género, el sexismo y la homofobia.

Jurídicamente, la I. del G. busca o exige la “desconstrucción del derecho” en todos los ámbitos de éste, es decir, desde el Derecho internacional público, pasando por el Derecho Público de los Estados, hasta el Derecho Privado, especialmente, de éste último, la rama del Derecho familiar. La I del G sutilmente pretende legalizar las relaciones de homosexuales y lesbianas en todos los países del mundo, lo cual ha causado grave preocupación a la opinión pública y al mismo Estado. Se ha evidenciado que organizaciones conformadas por concilios de homosexuales en Europa y U.S.A., han formado un fondo de 17 mil millones de dólares, financiados por algunos países poderosos y fabricantes de anticonceptivos para distribuirlo por todo el mundo en la modalidad de ONGs.

Desde le punto de vista de la política internacional, la I del G se encuentra apoyada, por lo que se ha dado en llamar el Nuevo Orden Mundial, el cual se nos presenta en toda su abominable verdad como contrario a la Naturaleza humana, por cuanto que es una amenaza letal contra la vida y la moral de la humanidad y como contrario a la Cristiandad.

Educacionalmente, la I del G ha instalado su sede en Universidades y Colleges de los U.S.A., desde donde abiertamente hacen una gran campaña de difusión a escala mundial por todos los medios de comunicación, con el mensaje de que “la identidad sexual puede desconstruirse; y el hombre y la mujer no son mas que “roles” construidos socialmente. Dos temas que en el fondo tienen un mensaje destructor para la estructura social.”

*  Lic. en Derecho y Mtro. en Der. Privado por la UAG; Dipl. en Der. Comparado por la U. Complutense de Madrid, en Relac. Diplomáticas por la Esc. de Funcionarios Internacionales de Madrid, en Comunidades Europeas  por la U. de Estrasburgo; y Dr. en Educación por la U. de Houston.