A propósito de Israel

Eva Laura Castilleja R. *

Y si Israel, a propósito, país en donde en el año 2000 tuve la oportunidad de estar, gracias a la beca otorgada por el Gobierno Israelí y de la cual fui la única representante mexicana en el curso de especialización en Rehabilitación Psicológica y Física en Comunidad. Y lo digo con mucho orgullo siendo de esta región del sur de Tamaulipas.

El intercambio cultural que tuvimos los seleccionados de otros 40 países, al compartir la experiencia de haber visto un país altamente desarrollado en
tecnología y ciencia, amén de la infraestructura urbana y rural que tiene y los alcances obtenidos de hacer del "desierto un edén", frase que diría alguna vez el gran prócer judío Ben Gurión.

No obstante esto, la preocupación en el área de desarrollo social es algo que me llamó poderosamente la atención, al visitar aldeas terapéuticas para deficientes mentales, en donde viven, laboran y socializan: israelíes y árabes...probablemente para el resto de sus vidas, llevando una vida en
común, preocupándose mutuamente por el bienestar del otro en todos los sentidos.
Y hoy, las noticias no paran de mencionar la situación, -de la cual gracias a Dios pude regresar sin contratiempos-, me pone a pensar que lejos de fanatismos religiosos, idealismos y patriotismos mal entendidos, de gente normal y con coeficientes intelectuales por arriba del común no puedan estar viviendo en paz, por lo que me duele enterarme cada vez que veo los acontecimientos en contra de la paz y la prosperidad que ocurren en Israel y Palestina, lugares por los que siento admiración, respeto y cariño, al haber contactado con su gente y su cultura.
Preguntas sobre la naturaleza
de la violencia y los valores que se interponen en el mejor de los caminos del crecimiento humano en forma armoniosa, hay muchas; respuestas hay pocas y las mejores las encuentro en la gente de estas aldeas terapéuticas que nos dan una gran lección...¿Será que dentro de sus características son más sabios en su naturaleza humana?

La búsqueda de la paz es tan fácil de hablar y tan difícil de comprender.

Es tan arcaico verse obligado, país alguno, a tener su fuerza representada en ejércitos y no en su disposición a facilitar el mejor bienestar posible de todos.

Los límites del ser humano no son las simples fronteras geopolíticas; los límites son sus actitudes, ambiciones y motivaciones cubiertas por elementos multivariados y muchas veces poco integrados en la zona de encuentro entre la razón y la emoción.

Siento mucho la situación por la que continúa el Medio Oriente, ahora que he convivido con este pueblo, sé que también quieren paz....quizás no han encontrado el mejor camino.

* Lic. en Psicología por la UNE, Mtría. en Salud Pública por el ICEST, Dr. en Psicología por las Univs. de Texas y de Granada Especialista  en Psicoterapia EMDR.-  Para  Stress Postraumático , especialidades en Der. Humanos y Grafología por la Univ. Complutense de Madrid.