Violencia intrafamiliar

Elvia Alejandra Andrade Figueroa*

La violencia intrafamiliar es todo aquel acto de poder u omisión recurrente, dirigido a dominar, someter, agredir física, psico- emocional o socialmente a cualquier miembro de la familia. El eje central de la violencia es la necesidad de ejercer superioridad, dominio y control sobre otra persona y para lograrlo se ejerce agresión.

¿QUIENES SON LOS PADRES QUE MALTRATAN?

Los padres maltratadores son personas diversas, pertenecen a todas las clases sociales, tienen distintos grados de educación y un muy bajo porcentaje tiene algún tipo de patología mental. Es decir, no existe un perfil típico del padre maltratador. Sin embargo, las investigaciones realizadas en los últimos años nos permiten hablar de "factores de riesgo", o características de los padres que los hacen de mayor riesgo para tener conductas de violencia con sus hijos.

a) "Es por tu bien". La mayoría de las personas que maltratan aprendieron y creen que el castigo y la violencia son formas adecuadas y a veces únicas para educar y aprender.

b) "A mí me educaron así". Un número importante de padres que golpean a sus hijos, han sufrido malos tratos y falta de afecto en su niñez.

c) "Debes de hacer lo que yo digo, por eso eres mi hijo". Existe en muchos padres el convencionismo de que los niños les pertenecen y que esos tienen un derecho absoluto sobre ellos y sobre su destino. Estas concepciones están avaladas por creencias religiosas, teorías psicológicas, o por llamada "tradición".

d) "Actúas así para molestarme". Se ha identificado como un factor importante para la reacción agresiva de los padres hacia los hijos el dar una intencionalidad negativa en contra del adulto (lloras para que yo no pueda dormir).

e) "No me siento bien". Un nivel de malestar psicológico generalizado es frecuente en los sujetos con problemas de maltrato físico a sus hijos. Se ha encontrado cierta relación entre la infelicidad, el sentimiento de inadecuación y la baja autoestima con el maltrato físico.

HAY MUCHAS CLASES DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

VIOLENCIA FISICA:

  • Pellizcos
  • Jalones de cabello
  • Empujones y jalones
  • Bofetadas
  • Puntapiés
  • Golpes
  • Mordidas
  • Quemaduras
  • Ataduras

VIOLENCIA PSICOEMOCIONAL:

  • Aventar o romper objetos
  • Gritos, insultos, humillaciones, amenazas
  • Menosprecio, discriminación
  • Ridiculización en publico o privado.
  • No hablar a la víctima
  • Destrucción de la propiedad o mascotas.
  • Acoso, acecho.
  • Aislamiento (encerrar con llave o restringir el acceso a sus familiares).

VIOLENCIA SEXUAL:

  • Forzar a la pareja, a los hijos e hijas o a cualquier otro miembro de la familia a tener relaciones sexuales, tocamientos, o cualquier otra actividad sexual.

Algunas de las características individuales de los niños que se han convertido en blanco del maltrato son las siguientes:

  • Embarazo no deseado.
  • Niños prematuros
  • Niños con impedimentos físicos o psíquicos
  • Niños hiperactivos.

COMO IDENTIFICAR A LOS NIÑOS MALTRATADOS

LOS INDICADORES DE CONDUCTA

El comportamiento de los niños maltratados, ofrece muchos indicios que delatan su situación. La mayoría de esos indicios son no específicos, porque la conducta puede atribuirse a diversos factores.

Sin embargo, siempre que aparezcan los comportamientos que señalamos a continuación, es conveniente agudizar la observación u considerar el maltrato y abuso entre sus posibles causas.

  • Las ausencias reiteradas a clase.
  • El bajo rendimiento escolar y las dificultades de concentración.
  • La depresión constante y/o la presencia de conductas auto agresivas o ideas suicidas.
  • La docilidad excesiva y la actitud evasiva y/o defensiva frente a los adultos
  • La búsqueda intensa de expresiones afectuosas por parte de los adultos, especialmente cuando se trata de niños pequeños.
  • Las actitudes o juegos sexualizados persistentes e inadeacudos para la edad.

LOS INDICADORES FISICOS:

  • La alteración de los patrones normales de crecimiento y desarrollo
  • La persistente falta de higiene y cuidado corporal.
  • Las marcas de castigo corporales.
  • Los "cadentes" frecuentes.
  • El embarazo precoz.

Estos niños muestran un patrón de comportamiento muy característico cuando están internados en el hospital. Aun en ausencia de lesiones que comprometan el estado general, el niño aparece triste, apático y en ocasiones estuporoso; rehuye el acercamiento del adulto y frecuentemente se oculta bajo las sábanas.

En general, es un niño que llora y no se muestra ansioso, cuando se trata un lactante mayor o un preescolar por la ausencia de la madre y una puede mostrar franco rechazo hacia ésta cuando ha sido la agresora.

Las conducta del niño cambia relativamente poco tiempo a una de aferramiento excesivo hacia el personal del hospital, con gran necesidad de contacto físico, al mismo tiempo que hay periodos patentes de agresividad cuando se les frustra; estos niños pegan y aun llegan a morder a las enfermeras, a pesar de que éstas muestran especial afecto y cuidado al menor cuando se enteran del problema.

Las consecuencias que deja el maltrato son: Rechazo, Temor, Culpa. Vergüenza, Enojo, Baja autoestima, Depresión, Soledad.

PROBLEMAS DE CONDUCTA

La literatura sobre el tema de abuso infantil coinciden manifestar que los niños que sufren malos tratos presentan un funcionamiento comportamental problemático. Se ha observado que comparando a niños que reciben abuso con niños que no lo reciben, los primeros manifiestan más problemas de conducta, tanto cuando la información procede de los padres como cuando procede de los maestros. Las conductas que se habían descrito en estos niños han sido: agresividad verbal y física, hostilidad, oposición, robos, mentiras, ausentismo, que se integran en la categoría de problemas de conducta externalizante. Es un estudio longitudinal encontraron que la experiencia del daño físico intencional sufrido durante los primeros cinco años estaban asociados con un incremento considerable de riesgo a sufrir problemas de conducta externalizantes. Pero aunque estos problemas sean los más frecuentes, sin embargo, también algunos de estos niños presentan problemas de eliminación, miedos, desobediencia encubierta, pero incluso algunos niños presentan combinación de ambas categorías.

Algunos niños sienten temor de hablar de lo que les pasa porque piensan que nadie les creerá. Otras veces no se dan cuenta que el maltrato al que son objeto es un comportamiento anormal así aprenden a repetir este "modelo" in conscientemente. La falta de un modelo familiar positivo y la dificultad en crecer y desarrollarse copiándolo, aumenta las dificultades de establecer relaciones.

"Para muchos niños(as) que sufren de maltrato, la violencia del abusador se transforma en una forma de vida. Crecen pensando y creyendo que la gente que la estima es parte de la vida cotidiana, por lo tanto este comportamiento se toma "aceptable" y el ciclo del abuso continua cuando ellos se transforman en padres que abusan de sus hijos y estos de los suyos, continuando así el ciclo vicioso por generaciones.

Los niños criados en hogares donde se les maltrata suelen mostrar desordenes postraumáticos y emocionales. Muchos experimentan sentimientos de escasa autoestima y sufren de depresión y ansiedad por lo que suelen utilizar el alcohol u otras drogas para mitigar su estrés psicológico, siendo la adicción al llegar la adultez, más frecuente que en la población general.

Las personas que sufren violencia frecuentemente, ven disminuida su autoestima, su capacidad para relacionarse con los demás y su creatividad.

Particularmente, los niños sufren, se vuelven triste y agresivos, no pueden asumir responsabilidades dentro de la familia o en la escuela, dejan de asearse, estudiar y de ser respetuosos y se refugian en amistades que asumen conductas viciosas y reprobadas por la ley, como el alcoholismo, la drogadicción y la delincuencia. Además, se van convirtiendo en los futuros agresores de sus hijos.

*Lic. en Psicología por el IEST y Mtría. en Ciencias con Especialidad en Psicología por la UAT.