El Difícil Discurso entre la Moral y el Derecho: Una Aproximación Contemporánea
Introducción: El Equilibrio Necesario
En los sistemas jurídicos occidentales contemporáneos, resulta impensable que la aplicación de la ley ignore el equilibrio entre los individuos, el juzgador y el dispositivo normativo. No basta con atender a la naturaleza legal de la norma; es imperativo evaluar las condiciones y razones que subyacen a la sanción. En un Estado moderno liberal-igualitario, la norma fundamental debe proteger las diferencias individuales a través de principios éticos, como la denominada Cláusula Radbruch propuesta por Robert Alexy, que impide que la legalidad formal sea utilizada como instrumento de injusticia extrema.
La Ruptura del Siglo XX: El Positivismo Reduccionista
Durante la primera mitad del siglo XX, influenciados por el cientificismo y las Teorías Puras de Hans Kelsen, la moral se separó radicalmente del derecho. Bajo esta visión, los enunciados éticos eran vistos como meras expresiones "emotivistas" o subjetivas sin valor científico.
Esta actitud de "aplicación irrestricta de la ley" tuvo consecuencias históricas devastadoras. Al reducir al juzgador a una función meramente arbitral, se justificaron legalmente atrocidades como el régimen nazi o la segregación racial en Estados Unidos y Sudáfrica. La lección histórica es clara: el análisis jurídico no puede limitarse al texto, pues ignorar las condiciones del individuo deviene necesariamente en actos injustos e inequitativos.
Hacia una Integración: Neoconstitucionalismo y Liberalismo Igualitario
La superación de estos enfoques tradicionales llegó tras la Segunda Guerra Mundial. Autores como Norberto Bobbio reivindicaron la Teoría de la Justicia como parte integral de la Filosofía del Derecho, reconociendo que valores como la libertad, la igualdad y el bienestar son los que cohesionan normativamente a una sociedad.
En este contexto, el Liberalismo Igualitario y el pensamiento de John Rawls introducen conceptos fundamentales como la "Lotería Genética o Natural". Dado que nadie es responsable de su condición de nacimiento (color, género o clase social), la justicia como equidad debe valerse de la ética para atender las necesidades reales de los individuos.
Aplicaciones Prácticas: De la Economía al Cumplimiento Normativo
Esta visión valorativa no es exclusiva del derecho; permea incluso la economía conductual, donde las motivaciones del mercado incluyen factores de solidaridad y emotividad (como se observó en el caso GameStop).
En la práctica jurídica moderna, vemos la integración de la moral en marcos garantistas internacionales y leyes de transparencia y debida diligencia, tales como:
- SOX y FCPA (EUA): Que persiguen la corrupción y la falta de transparencia.
- LkSG (Alemania): Que obliga a proteger los derechos humanos en las cadenas de suministro.
Estos "micro-universos jurídicos" demuestran que el derecho actual no solo busca la retribución, sino la prevención de la inequidad a través de códigos de ética socializados.
Conclusión
La relación entre moral, justicia y derecho es, en esencia, una simbiosis necesaria. Mientras la moral proporciona los valores que guían la creación de las normas, la justicia permanece como el objetivo último que el derecho aspira alcanzar. Evaluar críticamente el derecho bajo estos lentes es la única vía para promover una justicia real tanto en el Estado como en las organizaciones.
Por el Dr. Mauricio Garduño Gali, docente de la Escuela de Derecho y Defensor Universitario de la Anáhuac Puebla
Doctor en derecho, Maestro en Derecho Fiscal, Especialista en Compliance y Derecho Fiscal. Actualmente se desempeña como Defensor Universitario y Docente de Licenciatura y Posgrado de la Universidad Anáhuac Puebla.