Abstract
El presente estudio tuvo como objetivo comprender el significado que le confiere un grupo de mujeres adultas a las experiencias personales en el proceso de empoderamiento educativo, dando paso a la identificación de factores que favorecen y entorpecen su autonomía. Bajo el paradigma cualitativo, se usó la entrevista en profundidad y la técnica de redes semánticas naturales. Participaron siete mujeres adultas que estudian en una universidad privada del Estado de México; a través de sus historias de vida colectivas, construidas y analizadas en la etapa de la adultez, se identificaron factores impulsores e inhibidores de la autonomía. Se concluye que el nivel educativo y los conocimientos adquiridos en la universidad capacitan a las mujeres para asumir roles significativos, mejorar su desempeño en la sociedad y optimizar su situación económica. La educación ofrece oportunidades para el empoderamiento, la reivindicación de género y el crecimiento personal. La autoestima, la autonomía, la habilidad para expresar ideas y opiniones, así como la participación e influencia en nuevos espacios y la capacidad de tomar decisiones propias, son elementos que refuerzan el empoderamiento femenino. En contraste, factores vividos como la opresión internalizada, la dependencia económica, el machismo y la violencia verbal pueden socavarlo.

