Abstract
En educación básica y media, la expansión de las TIC ha estado marcada por una paradoja que consiste en que la disponibilidad tecnológica no garantiza mejoras en el aprendizaje ni en el bienestar estudiantil. La evidencia empírica demuestra que el factor decisivo no radica en la cantidad de recursos, sino en la capacidad institucional para gobernar su uso, a través de políticas explícitas de tiempo digital, liderazgo pedagógico y mecanismos de seguimiento sostenido. Sin embargo, la literatura científica continúa siendo limitada en dos dimensiones operativas esenciales: (1) la definición y medición del tiempo de pantalla (minutos por actividad, sesiones, matrices tarea–tecnología–tiempo) y (2) el rol del liderazgo escolar en la implementación efectiva de estas políticas. Este vacío metodológico y conceptual dificulta establecer relaciones causales entre la gestión directiva, la regulación del uso digital y los resultados educativos. En respuesta, esta revisión sistemática sintetiza y analiza la evidencia internacional (n = 21 estudios) sobre cómo el liderazgo escolar y las políticas de gestión del tiempo digital se articulan para influir tanto en el rendimiento académico como en el bienestar socioemocional del estudiantado. Asimismo, identifica patrones metodológicos, brechas conceptuales y métricas ausentes, y propone una agenda de investigación futura orientada a fortalecer la gobernanza pedagógica del tiempo digital en los centros educativos. Los resultados confirman que el liderazgo escolar es clave, pero faltan diseños causales y métricas claras del tiempo digital. Se concluye que la gestión digital requiere liderazgo escolar y políticas claras de tiempo para el bienestar y aprendizaje.

