Saltar al contenido principal
Porqué es importante el espacio público
Columnas de Opinión

¿Por qué importa el espacio público?

SEPTIEMBRE 11, 2026 ¿Por qué importa el espacio público?

Las aceras, avenidas y parques no son solo áreas para transitar. Son, como lo señalan Rodríguez-Gutiérrez et.al. (2020, p.10) un “lugar de intercambio, interacción, convivencia y construcción de tejido social y, por ende, de identidad comunitaria”. Nos ayudan a conocer gente, en muchos casos estos son los pocos lugares en donde las personas establecen este momentáneo intercambio, formando lazos entre habitantes, creando una comunidad. 

 

Pero cuando estos lugares están en mal estado generan sentimientos contrarios, inseguridad, miedo e incomodidad, quedando solo como una zona de paso, generando la “percepción de inseguridad”, esto se debe a calles oscuras, en mal estado y a la influencia de experiencias ciudadanas, no necesariamente el peligro realCuando esa percepción crece, muchas personas optan por refugiarse en espacios privados, dejando de confiar en lo público como garantía de seguridad (Rocchio et.al., 2024).

 

La reserva territorial Atlixcáyotl, ubicada en la ciudad de Puebla, surgió en el año 1994 con la declaratoria de reservas territoriales. A partir de 1995 “se han desarrollado diversos tipos de proyectos que modificaron los usos de suelo. Estos cambios, se vieron reflejados en el crecimiento urbano y conurbación” (Guevara, 2017. p.54), tal es el caso de la Colonia Gobernadores y los fraccionamientos que circunscriben el territorio de la Reserva. Con apenas 30 años de historia es, en términos urbanos, un territorio joven, lo que denota una falta de identidad y consolidación en su tejido social.

 

Para entender cómo vive este territorio su espacio público, se realizó un recorrido y revisión cartográfica en los meses de febrero a agosto de 2026 por las avenidas principales, poniendo atención en tres elementos clave del mobiliario urbano: iluminación, bancas y contenedores de basura. Siendo evidente la falta de farolas, pues en algunos casos las calles, dependen mucho de los parques para iluminar el resto de las casas, ya que no hay farolas en los alrededores, también pasando por las avenidas ubicadas por el Blvd. Lic. Díaz Ordaz, las calles y aceras dependen de estas para iluminarlas o al contrario la avenida depende de la iluminación de aceras (Figura 1), aunque en si la iluminación no llega a ser mala, esta sigue afectando al peatón puesto que no es fácil ver grietas o cambios de piso, además que en ciertas secciones la luz no llega dejando zonas oscuras (Figura 2). 

Esto genera una sensación de peligro de noche, ya que la visibilidad llega a ser poca. En el caso de las zonas de descanso, hay casi nulo avistamiento de bancas, incluso en las grandes avenidas se puede ver cómo las personas de la zona optan por poner sus propias bancas, esto por la falta de mobiliario, los pocos se encuentran en parques. También sucede con los contenedores de basura, los cuales son difíciles de encontrar en el recorrido, estos como con las bancas se encuentran en los parques y avenidas. 

 

Mediante estas observaciones, podemos concluir que es un espacio poco amigable o invitante, sobre todo con personas de la tercera edad y personas con discapacidad debido a la falta de mobiliario, genera un espacio en el que es difícil tomar un respiro. Además, la falta de iluminación refuerza la percepción de inseguridad, y con ella una fragmentación silenciosa de la vida comunitaria.

 

Ser conscientes de nuestro entorno inmediato es el primer paso para transformarlo, comenzando con el espacio público para hacer mejoras en nuestro estilo de vida, ya que si lo dejamos en manos de terceros difícilmente mejorará. Es necesario priorizar la adecuada gestión e inversión en los espacios públicos, pues mientras más pasa el tiempo estos se irán deteriorando, y con ellos la sensación de seguridad y pertenencia en nuestro entorno.

 

 

Por la alumna María José Riezco Herrera

Estudiante de la Licenciatura en Arquitectura de la Anáhuac Puebla.

 

 

Acerca de Ma. José Riezco.

Forma parte del Semillero de Jóvenes Investigadores de la Escuela de Arquitectura y Diseño, Universidad Anáhuac Puebla. Este artículo fue elaborado bajo la asesoría de la Dra. Sonia Marcela López Domínguez, profesora-investigadora de la misma Escuela.

 

 

Referencias:

Guevara Romero, M. L. (2017). Impacto del crecimiento urbano en zonas agrícolas: Reserva Territorial Atlixcáyotl, Puebla. Estoa. Revista de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, 6(11), 53–68. https://doi.org/10.18537/est.v006.n011.a04

Rocchio, D., Bustamante Ponce, F. X., & Baca Calderón, M. C. (2024). Convivir en la ciudad: Una reflexión sobre la percepción de inseguridad en el espacio público. Eídos, 17(23), 3–13. https://doi.org/10.29019/eidos.v17i23.1304

Rodríguez-Gutiérrez, J., Ruiz-Fuentes, M., & Murillo-Zamora, C. (2020). Espacios públicos y construcción de identidad: La experiencia de Montes de Oca. Revista de Ciencias Económicas, 38(2), 7–22. https://doi.org/10.15517/rce.v38i2.45207