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Cuidar sin consumirnos: el burnout en medicina desde la experiencia personal y la prevención

Cuidar sin consumirnos: el burnout en medicina desde la experiencia personal y la prevención

La Dra. María Fernanda Martínez Palomo compartió herramientas para reconocer, prevenir y afrontar el agotamiento emocional durante la formación y el ejercicio de las ciencias de la salud.

 

Como parte de la colaboración entre Bioética Clínica y Neuroética Anáhuac (BINCA) y Complejo QRS Alpha Sur, la Dra. María Fernanda Martínez Palomo, coordinadora de BINCA, impartió la sesión “Cuidar sin consumirnos: Burnout en Medicina”, un espacio dirigido a reflexionar sobre la salud mental durante la formación y el ejercicio de las ciencias de la salud. A partir de su propia experiencia, la sesión buscó acercar a los participantes a cómo puede llegar a sentirse el burnout, cómo reconocer sus primeras manifestaciones y qué herramientas pueden incorporarse para prevenirlo y afrontarlo. La premisa central fue clara, cuidar la salud mental no es un aspecto secundario de la formación médica, sino una condición necesaria para cuidar adecuadamente a los pacientes y construir una práctica profesional ética, humana y sostenible.

 

La formación médica suele estar acompañada de altas exigencias académicas, responsabilidad, incertidumbre y una exposición constante a situaciones emocionalmente complejas. Sin embargo, aprender a reconocer el impacto que estas experiencias tienen sobre quien cuida no siempre ocupa el mismo espacio dentro de la preparación profesional. Bajo esta perspectiva surgió “Cuidar sin consumirnos: Burnout en Medicina”, una sesión desarrollada en colaboración entre Bioética Clínica y Neuroética Anáhuac (BINCA) y Complejo QRS Alpha Sur, impartida por la Dra. María Fernanda Martínez Palomo, coordinadora de BINCA, para hablar del burnout desde una aproximación cercana, preventiva y basada también en la experiencia personal.

 

Más que limitarse a definir el síndrome, uno de los principales objetivos de la sesión fue que los asistentes pudieran comprender cómo puede llegar a sentirse el burnout en la vida cotidiana de un estudiante o profesional de la salud. A partir de su propia experiencia viviéndolo y aprendiendo a manejarlo, la Dra. Martínez Palomo compartió una perspectiva personal sobre un proceso que no necesariamente aparece de manera repentina, puede comenzar con cansancio persistente, frustración, desmotivación o con la sensación de no contar con suficiente energía para responder a las demandas académicas, laborales y personales.

 

La sesión permitió distinguir diferentes formas en las que el estrés sostenido puede manifestarse. La fatiga emocional puede generar la sensación de haber agotado los recursos para continuar, mientras que la despersonalización puede aparecer como una forma de distanciamiento emocional en la que los pacientes comienzan a percibirse más como casos, números o diagnósticos que como personas. El burnout fue presentado como un estado relacionado con la exposición prolongada a demandas que, durante demasiado tiempo, superan los recursos disponibles para afrontarlas.

 

Uno de los mensajes centrales fue la importancia de no normalizar el sufrimiento como si fuera una consecuencia inevitable de estudiar o ejercer medicina. El agotamiento puede expresarse en distintas dimensiones: desde irritabilidad, frustración, ansiedad, desmotivación y sensación de fracaso, hasta dificultades para concentrarse, pérdida de interés por el aprendizaje, alteraciones del sueño, fatiga persistente, cefalea o molestias físicas. Reconocer estas manifestaciones permite formular una pregunta sencilla, pero fundamental: ¿cómo sé que algo no está bien conmigo?

 

La conversación también amplió la mirada hacia la ansiedad, la depresión y el riesgo suicida, enfatizando la importancia de identificar señales de alarma como el aislamiento repentino, la desesperanza extrema, expresiones recurrentes relacionadas con la muerte o comentarios sobre sentirse una carga. Desde esta perspectiva, cuidar la salud mental no significa aspirar a sentirse bien todo el tiempo, sino contar con recursos para afrontar las dificultades, adaptarse a los cambios, relacionarse adecuadamente, tomar decisiones y encontrar sentido frente a las experiencias complejas de la vida.

 

A partir de esta reflexión se planteó otra pregunta esencial: ¿qué podemos hacer antes de llegar al agotamiento emocional? La prevención se presentó no como una solución única, sino como la construcción cotidiana de diferentes herramientas de autocuidado. Entre ellas se destacó el autoconocimiento (aprender a identificar aquello que nos genera estrés, reconocer cómo reaccionamos ante él y conocer nuestros propios límites). A esto se suma la importancia de construir y utilizar una red de apoyo, recordando que ningún estudiante o profesional de la salud debería enfrentar completamente solo las dificultades. Familia, amigos, profesores, mentores y profesionales de la salud mental pueden convertirse en recursos fundamentales durante los periodos de mayor exigencia.

 

También se abordaron medidas concretas de prevención y cuidado, como proteger el sueño, mantener actividad física, practicar mindfulness y atención plena y, especialmente, pedir ayuda profesional cuando sea necesario. La sesión enfatizó que recurrir a atención psicológica o psiquiátrica no debe entenderse como una señal de debilidad, sino como una decisión responsable de autocuidado.

 

Para llevar estos conceptos más allá de la teoría, se realizó una actividad breve de mindfulness y reflexión. Durante cinco minutos, los participantes hicieron una pausa para conectar con el momento presente y posteriormente reflexionaron sobre cómo reconocen que están llegando a su límite, qué necesidades suelen ignorar, cuáles son algunas de sus principales preocupaciones respecto a la carrera y qué aspectos de esas situaciones se encuentran realmente bajo su control. El objetivo fue generar un momento de introspección dentro de la propia sesión y comenzar a identificar estrategias personales para afrontar de manera más saludable los periodos de mayor exigencia.

 

Al finalizar, cada uno conservó el ejercicio como una herramienta personal a la cual poder regresar cuando lo considere necesario, especialmente en momentos de cansancio, frustración, incertidumbre o dificultad. La actividad concluyó con una invitación a escribir una frase para recordar en aquellos días en los que las exigencias de la carrera pudieran hacerlos sentir que no pueden más.

 

De esta manera, la colaboración entre BINCA y Complejo QRS Alpha Sur permitió abrir un espacio diferente para hablar de la formación médica, uno en el que la información, la experiencia personal y la reflexión se encontraron para recordar que cuidar a los demás también requiere aprender a cuidarnos a nosotros mismos. Hablar del burnout desde una experiencia cercana, aprender a reconocer sus señales y conocer herramientas para prevenirlo y afrontarlo busca contribuir a la formación de profesionales capaces de responder a las exigencias de su vocación sin asumir que el desgaste debe convertirse en una parte inevitable de ella.

 

Conoce más de BINCA en: https://www.anahuac.mx/mexico/CADEBI/binca


Más información:
Bioética Clínica y Neuroética Anáhuac (BINCA)
Dra. María Fernanda Martínez Palomo
neuroetica@anahuac.mx