Voluntarios de Anáhuac Puebla construyen nueve viviendas en un fin de semana en Cuetzalan
Más de 200 voluntarios participaron en la construcción de nueve viviendas en un solo fin de semana en la comunidad de San Miguel Tzinacapan, en Cuetzalan, Puebla, como parte del programa ASUA Construye de la Universidad Anáhuac Puebla, beneficiando directamente a nueve familias en situación vulnerable.
La jornada representó la mayor construcción de viviendas realizada en un fin de semana dentro de la red de universidades Anáhuac, consolidando el crecimiento de este programa de voluntariado enfocado en mejorar las condiciones de vida de comunidades con necesidades de vivienda.
Con esta intervención, la Anáhuac Puebla alcanza un total de 94 casas construidas desde el inicio del programa, mientras que en la comunidad de San Miguel Tzinacapan se han desarrollado ya 28 viviendas, con proyección de llegar a 43 en el siguiente semestre.
La construcción se realizó en colaboración con organizaciones como Brigada Cheyenne, Esperanza del Mañana, Fundación Gilberto y Construyendo, además de la participación de estudiantes de distintas áreas y la invitación a otros campus como Querétaro, fortaleciendo el trabajo interinstitucional.
Durante la jornada, los voluntarios desarrollaron actividades de construcción, organización y trabajo comunitario, en un modelo que combina esfuerzo físico, coordinación logística y acompañamiento directo con las familias beneficiadas.
““Cuando una familia recibe una casa, no solo cambia su presente, cambia su historia. Y quienes construyen, también se llevan una lección de vida que no se olvida”.”, se destacó durante la actividad.
El proyecto implicó una inversión de más de 3.4 millones de pesos, destinados a materiales, logística y desarrollo de las viviendas.
ASUA Construye forma parte de las iniciativas de voluntariado universitario de la Anáhuac Puebla orientadas a atender problemáticas sociales como el acceso a vivienda digna, promoviendo la participación activa de los estudiantes en proyectos con impacto directo en comunidades.
Este tipo de acciones se desarrollan en un contexto donde el acceso a vivienda adecuada continúa siendo un reto en diversas regiones del país, particularmente en comunidades rurales, posicionando el voluntariado como un mecanismo de colaboración social para reducir estas brechas.