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Superfoods mucho más que una moda

Superfoods mucho más que una moda

Los alimentos funcionales son hoy por hoy una herramienta en el campo de la nutrición que ayudan a mejorar la salud de los pacientes, pues llegan a sustituir a algunos medicamentos y representan una gran opción preventiva para alcanzar la salud y tratar varios padecimientos de manera natural.

¿Qué son los alimentos funcionales?

Los superfoods son alimentos funcionales que encontramos de manera 100% natural. Además de una gran concentración de vitaminas y minerales, que los hacen altamente nutritivos, tienen polifenoles, los cuales son sustancias químicas, como los carotenos, que se transforman en el cuerpo en vitamina A y ayudan a evitar el riesgo de infartos y a mejorar el sistema inmunológico, así como la vista; la clorofila, que mejora las funciones de oxigenación del aparato circulatorio, es antioxidante y controla el colesterol y los triglicéridos; o las antocianinas, que en el cuerpo humano tienen beneficios antiinflamatorios, antidiabéticos y cognitivos. Los polifenoles también previenen la inflamación celular causada por el estrés, la mala alimentación, el consumo de conservadores o azúcar. Al regular el proceso inflamatorio, pueden estabilizarse los niveles de glucosa, triglicéridos o incluso dolores crónicos, por mencionar algunos.

La doctora Alejandra Romo, egresada, investigadora y docente de la Universidad Anáhuac México, señala que los alimentos funcionales incluso pueden ayudar a mejorar cuestiones cognitivas, como la memoria. Dentro de sus investigaciones, el prebiótico inulina (un antecesor de los probióticos, los cuales ayudan a “reparar” la flora intestinal, disminuyen problemas de inflamación de estómago e intestinos, mejoran así la absorción de los nutrientes de la comida y podemos encontrarlos en la chicoria o en el agave) ha mejorado significativamente la memoria de ratas adultas, mientras que el nopal, el amaranto y los hongos han ayudado a disminuir los triglicéridos en ratas obesas hasta en 50%.

Los probióticos ayudan a “reparar” la flora intestinal, disminuyen problemas de inflamación de estómago e intestinos, por lo que mejoran la absorción de los nutrientes de la comida.

De manera natural, los superfoods tienen la dosis suficiente no solo del compuesto activo, sino también de otros ingredientes que son necesario para que el cuerpo los absorba de manera óptima, muchos requieren acompañarse de grasa o fibra, por lo que no es muy recomendable consumirlos en cápsulas, pues generalmente contienen muy poco producto y muchas sustancias que fueron usadas para procesarlo. Si no pueden consumirse de manera directa (natural), la doctora Paola de la Garza, médica egresada de la Universidad Anáhuac México con especialidad en Nutrición Clínica y Alimentación Funcional, sugiere consumirlos como polvos congelados, señala la importancia de leer las etiquetas (deben especificar en los ingredientes únicamente el producto que buscamos, además de las unidades de antioxidantes que contienen) y de controlar las dosis que ingerimos mediante una asesoría por parte de un médico o nutriólogo.

Ambas profesionales advierten que los superfoods no deben ser consumidos a diario y que el exceso en las dosis no solo puede inhibir el efecto del compuesto, sino generar afectaciones importantes, por ejemplo, las algas verdes, como la espirulina, ayudan a eliminar los metales pesados del cuerpo (por eso se consumen en las dietas en las que hay mucho pescado), pero en exceso puede provocar trastornos tiroideos al igual que el kale (col rizada). Asimismo, la maca en dosis moderadas mejora significativamente la fatiga crónica, sin embargo, en exceso puede generar agresión como efecto secundario. Otro buen ejemplo podría ser la cúrcuma, que en estado natural controla y disminuye los procesos inflamatorios en el cuerpo, por lo que es probable que ayude a tratar la artritis o el dolor crónico, pero en exceso puede provocar cálculos biliares.

Lo que aportan según su valor

Aporte de superfoods según su valor

¿Cómo consumirlos?

Es importante comprender que no hay alimentos mágicos que por sí mismos solucionen un problema en el cuerpo, los superfoods pueden ser utilizados como un excelente complemento de una dieta y un estilo de vida saludable que ayude a mantener y potencializar sus efectos. La doctora Romo nos recomienda llevar una dieta alta en frutas y verduras, moderada en cereales y baja en azúcares, pero no recomienda llevar dietas restrictivas, como la Atkins o Paleo, que surgen por moda, ya que, al eliminar ciertos alimentos sin discriminar, podemos excluir de nuestra dieta componentes necesarios para el cuerpo (como el gluten, que es esencial para la formación de músculo) o bien para que cada elemento y nutriente que consumimos alcance su potencial máximo o se regule (como la fructosa, que no eleva la insulina si viene acompañada de fibra). También recomienda disminuir el consumo de carnes rojas y  optar mejor por el pescado, que si bien puede contener metales pesados, estos justamente pueden ser eliminados y modulados a partir del consumo de vegetales de hoja verde. Finalmente, recomienda realizar actividad física de manera cotidiana.

Por otro lado, la doctora De la Garza nos recomienda que al consumir superfoods nos inclinemos por opciones orgánicas y productos locales, lo cual es una excelente forma de sacar el mayor partido a lo que nuestro país tiene para ofrecer. Algunos superfoods 100% mexicanos son cacao, chía, chile, verdolagas (que tienen más omega 3 que la chía), amaranto y nopal, entre otros. Otros sugeridos son el camu camu, que otorga la misma vitamina C que ocho naranjas, el macha, el açaí y la maca (aporta una considerable inyección de energía al cuerpo, razón por la que ha sido utilizada en Perú para subir montañas).

Los superfoods no deben ser consumidos a diario ya que el exceso en las dosis no solo puede inhibir el efecto del compuesto, sino generar afectaciones importantes en el organismo.

En el supermercado hay pasillos dedicados a los superfoods o podemos encontrarlos en tiendas especializadas, pero también en mercados a un precio muy accesible: el jengibre, brócoli, betabel, las espinacas, las moras (berries) o los champiñones son considerados superfoods por sus propiedades.

Estos alimentos pueden consumirse en ensaladas, cocinados al vapor, como aderezo, entre muchas otras formas, dependiendo de su presentación natural. La doctora Alejandra Romo, quien también se ha especializado en Ingeniería de los Alimentos, sugiere que las barras energéticas son una forma de comerlos, pero recomienda que tengamos precaución y seamos consumidores responsables, pues muchos de estos productos son complementados con conservadores, estabilizadores o endulcorantes, por lo que nos sugiere que, si detectamos muchos nombres impronunciables en la lista de ingredientes, los evitemos. Algunos ingredientes con los que debemos tener precaución, si los vemos en una etiqueta, son jarabes, fructosa, aceites hidrogenados, aceite de coco o aceite de palma.

La doctora Paola de la Garza recomienda evitar el jarabe o miel de agave, ya que, a pesar de que su consumo ha sido recomendado para diabéticos, tiene el mismo efecto insulínico que la miel de abeja.

Retos hacia la salud

Los profesionales en Nutrición coinciden en que existe información sobre los superfoods que no es confiable y que en muchos casos se busca vender un producto o captar clientes, más que informar. Por otro lado, el boom de los health coaches, que no tienen una formación en Nutrición, ha fomentado que, lejos de promover un estilo de vida saludable, se receten dietas y suplementos, lo cual es peligroso y éticamente cuestionable si no se tiene la preparación.

Es un reto actual difundir y consumir información de calidad que nos ayude a orientarnos y a aprender qué es lo bueno para nuestro cuerpo, más allá de modas y tendencias, y más bien pensando a largo plazo y considerando que cada cuerpo es único y que los alimentos son una herramienta que con el enfoque adecuado puede ayudarnos y no jugarnos en contra en nuestro camino hacia la salud.

10 alimentos saludables

Glosario de conceptos clave 

ALIMENTOS FUNCIONALES: aportan vitaminas y minerales al organismo, contienen polifenoles que potencializan o alivian funciones del cuerpo, por lo que un alimento funcional es aquel que no solo nutre, sino que también ayuda a mejorar nuestro estado de salud.

SUPERFOODS: alimentos funcionales que han sido comercializados haciendo hincapié en las propiedades que tienen para optimizar el funcionamiento del cuerpo, pueden ser nacionales o importados. Se recomienda que sean consumidos en su presentación natural y, si son procesados, leer etiquetas para asegurarse de comprar el producto que queremos y no otras sustancias.

POLIFENOLES: sustancias químicas que ayudan a la planta a protegerse de insectos o rayos UV, las cuales en el cuerpo humano tienen propiedades antioxidantes o antiinflamatorias y mejoran su funcionamiento.

ANTIOXIDANTES: sustancias que protegen a la célula de los radicales libres, por lo que la ayudan contra la oxidación (envejecimiento) y la inflamación, manteniendo así su funcionamiento sano y óptimo.

PRODUCTO ORGÁNICO: se fabrica respetando la sustentabilidad, es decir —considerando la capacidad de producción de la tierra y evitando emisiones altas de contaminantes para cosechar y transportar—, sin alteraciones genéticas ni uso de pesticidas, buscando así que el producto no contamine y preserve sus propiedades nutrimentales intactas.

ENDULCORANTES ARTIFICIALES: todos los endulcorantes, incluyendo la miel de abeja o el azúcar de caña, deben ser procesados para su consumo, sin embargo, mantienen en la composición del producto un porcentaje completo o muy elevado de la sustancia de la que están hechos. Por otro lado, los endulcorantes artificiales son procesados y alterados químicamente, al eliminar ciertos elementos de su composición pueden ayudar a controlar el consumo calórico y reducir la glucosa, así que un consumo moderado de éstos no necesariamente repercute negativamente en la salud, pero en exceso aumenta el riesgo de cáncer, arteriopatías y deterioro cognitivo.

HEALTH COACH: profesional de la salud que se especializa en fomentar hábitos saludables tanto alimenticios como de manejo del estrés o hábitos de sueño. Si no cuentan con estudios adicionales de Medicina o Nutrición, no están capacitados ni éticamente autorizados para recetar o recomendar dietas ni suplementos o medicamentos.

Supergreen foods

Agradecemos la colaboración de las doctoras Paola de la Garza y Alejandra Romo para la realización de este artículo.

DOCTORA PAOLA DE LA GARZA
Licenciatura en Medicina 2006.
Maestría en Nutrición Clínica 2010.
Diplomado en Trastornos de la Alimentación y especialidad en Health Coach y Salud Hormonal.
Hospital Ángeles Lomas, consultorio 840.Tels. 52469754 y 52465000 ext. 4840
Instagram y Facebook: @buenoparavivir


DOCTORA ALEJANDRA ROMO
Licenciatura en Nutrición 2012.
Maestría en Nutrición Clínica 2014.
Doctorado en Ciencias de la Salud 2017.
Especialista en Nutrición del Deporte. Tel. 5510049957
Consultas: nutricionclinica.deporte@gmail.com
Instagram: @nutriologa_ale_romo