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Otra vez, el tipo de cambio

Otra vez el tipo de cambio, un tema en la agenda del país.

En tan sólo tres meses y medio, de mediados de septiembre a finales de diciembre de 2017, el tipo de cambio volvió a depreciarse, más de 9%, superando la barrera de los 20 pesos por dólar. Hay varios factores que están incidiendo en la fortaleza que había mostrado el peso, pero el más reciente es la aprobación del tan esperado plan fiscal del presidente Trump, que incluye una reducción del ISR corporativo a 21%, lo que significa una amenaza si esto motiva a los grandes contribuyentes a permanecer en EE.UU., por lo que el país dejaría de percibir recursos de forma importante.

Para intentar reducir la volatilidad registrada durante esos días en la cotización del peso frente al dólar, el 25 de octubre de 2017, la Comisión de Cambios, el órgano encargado de la política cambiaria en México, anunció un incremento de 4,000 millones de dólares en el monto de las coberturas cambiarias que fue subastado entre octubre y diciembre del mismo año. Dicho órgano comentó que la volatilidad ha estado asociada, principalmente, a la incertidumbre generada por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como al proceso de normalización de la política monetaria de Estados Unidos. El programa de coberturas comenzó desde el 21 de febrero, cuando la Comisión anunció que pondría a disposición del mercado hasta 20,000 millones de dólares con el objetivo de propiciar un funcionamiento más ordenado del mercado cambiario.

La aprobación parlamentaria del paquete de reforma fiscal constituye la bandera de los republicanos para ganar las elecciones del Congreso, a celebrarse próximamente, por lo que la unidad de aquellos fue básica para el logro de esta victoria legislativa. Así, no hubo lugar a correcciones de las estimaciones sobre la recaudación esperada en México en 2018 y, por ende, habrá de empezar un proceso de fuerte cabildeo para convencer a los grandes contribuyentes de no hacer políticas fiscales agresivas (v. gr. abrir oficinas en EE.UU., comprar la empresa mexicana como subsidiaria y declarar bajo leyes estadounidenses, dejando intacta la operación en México). Sin embargo, estará en su mejor interés el hacerlo, por lo que es probable que la recaudación nacional proyectada de 1.7 billones de pesos, por concepto de ISR, esté sobreestimada, lo cual es preocupante porque el ISR empresarial constituye el elemento más importante de la recaudación total en el país (aproximadamente 57%).

Esto significaría que las autoridades hacendarias, si no quieren perder muchos de sus ingresos captados, deberían comenzar en 2019 con un plan de reducción del ISR empresarial de forma gradual, de 30% a 20%, lo cual luce muy complicado justo cuando se requieren más recursos para lograr la reconstrucción después de los temblores del 7 y 19 de septiembre y los destrozos ocasionados por tormentas y huracanes.

Es claro que para Estados Unidos esta menor tasa impositiva significará un estímulo al crecimiento por mayor gasto privado esperado, pero también mayores presiones inflacionarias, lo que reitera por qué la Reserva Federal (FED) volvió a elevar su tasa de referencia hacia el final de 2017 y lo hará en 2018, al menos en tres ocasiones. Esto explica por qué en México han subido los réditos, por lo que la Tasa de Interés Interbancaria a un día fue elevada a 7.25% en la Junta de Gobierno del Banco de México en diciembre pasado.

Otro factor en la reforma fiscal del presidente Trump, que seguirá debilitando al peso, es la propuesta de amnistía que se ofrecerá a las empresas estadounidenses para que repatrien capitales que tienen en otros países. Si bien varias monedas fuertes, como el euro y la libra, se depreciarían si es aprobada dicha reforma, el peso sería probablemente de las monedas de los emergentes que más se devaluaría.

Para agregar a estos factores, está la incertidumbre asociada a otros, como la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. La culminación de la tercera ronda no dejó “buen sabor de boca” y aún quedan pendientes por discutir los temas más complejos. De esta manera, otra vez la mira estará puesta en el tipo de cambio. El estimado de IDEA-IHS Markit para el cierre de 2018 es de 19.2 pesos por dólar.

 

Acerca de la autora:

Laura Iturbide Galindo
Coordinadora de la Maestría en Economía y Negocios y Directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac en la Universidad Anáhuac México.

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