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Adviento 2020: la esperanza de que vendrá alguien a iluminar nuestras vidas

Adviento 2020: la esperanza de que vendrá alguien a iluminar nuestras vidas

Nuestro Rector, P. Cipriano Sánchez García, L.C., ofreció el Retiro de Adviento 2020, en donde convocó a la Comunidad Anáhuac a encontrar a Cristo.


“Humanidad, Dios te ama, se hizo hombre por ti, ¡ya no estás sola!”,
Papa Francisco, Navidad del 2019

 


Este 8 de diciembre, el P. Cipriano Sánchez García, L.C., Rector de nuestra Universidad, dictó el Retiro de Adviento 2020 a la Comunidad Anáhuac. No ha sido como en otros años en donde la capilla ha estado repleta de colaboradores, académicos y alumnos. Ha sido, como todo el 2020, a la distancia.


“El Adviento del año 2020 no es uno cualquiera. Es uno que nos obliga a esperar como nunca hemos esperado, porque la realidad que vivimos nos ha quitado muchas de las situaciones que nos daban certeza y seguridad. Hemos sido arrancados de personas, lugares, actividades y tradiciones que eran fundamentales para nosotros”, fueron las palabras con que comenzó el P. Cipriano Sánchez el Retiro.

Retiro de Cuaresma 2020


“Por ello, el Adviento 2020 nos debe impulsar a hacerlo de un modo especial, debe ser el tiempo de la esperanza, la esperanza de un redentor, la esperanza de que vendrá alguien a iluminar nuestras vidas, nuestro mundo”.

 

Del latín adventus Redemptoris, Adviento significa “Venida del Redentor” y se trata del primer periodo del año litúrgico cristiano, un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo.

 

El Retiro de Adviento 2020 del Padre Cipriano ha estado dividido en las oraciones de los cuatro domingos que anteceden al nacimiento de Cristo Jesús y bajo cuatro temáticas.

 

1.    Adviento es abrirnos al encuentro con Jesús, sembrador del Reino de los cielos en nuestro corazón, con nuestras buenas obras
Oración del primer domingo de Adviento: Dios todopoderoso y eterno, te rogamos que la práctica de las buenas obras nos permita salir al encuentro de tu Hijo que viene hacia nosotros, para que merezcamos estar en el Reino de los cielos junto a Él.


Nuestro Rector invitó a la comunidad a descubrir cuáles son las obras que nos cierran al encuentro con Jesús y descubrir las obras que nos abren a encontrarnos con él, “todos tenemos la experiencia de haber descubierto comportamientos que nos han aislado de alguien. Y es posible que también hayamos descubierto actitudes, acciones que, por su presencia en nuestra vida, han puesto una barrera entre Dios y nosotros”.


“Baste pensar en cuántas ocasiones la envidia o la avaricia o la ira nos cierran a las relaciones con los demás, nos impiden el encuentro con los demás. Lo mismo sucede para el encuentro con Cristo. La falta de humildad, la desidia, el odio, nos cierran a nuestro encuentro con Jesús que, en cada Navidad, nos trae la sencillez, el compromiso, la caridad generosa”.


El P. Cipriano invitó a encontrarnos con Cristo en las obras que abren el corazón a él, puesto que es lo que establece en nuestra vida el reino de los cielos, que no es un lugar, no es una estructura, como puede pasar en los reinos humanos, “el reino de los cielos es la consecuencia de una presencia, la presencia de Cristo en nuestras vidas. Porque cuanta mayor es su presencia, mayor es nuestra plenitud, mayor es nuestra realización, mayor es nuestra felicidad”.


“El adviento es el tiempo en que Cristo nos pone cerca de su vida”, compartió.

 


2.    Adviento es llenar de sabiduría las ocupaciones cotidianas para experimentar un encuentro gozoso y personal con Jesús
Oración del segundo domingo de Adviento: Dios todopoderoso y rico en misericordia, que nuestras ocupaciones cotidianas no nos impidan acudir presurosos al encuentro de tu Hijo, para que, guiados por tu sabiduría divina, podamos gozar siempre de su compañía.

 

Sobre segunda temática del Adviento, el Padre Cipriano Sánchez afirmó que “las ocupaciones cotidianas no deberían ser un peso que abrume de tal forma nuestro ser, que nos hagan olvidarnos de Dios, que nos hagan olvidarnos que, en esta vida, somos como el caminante que tiene que preocuparse por no tropezar, al tiempo que no puede detener la marcha hacia su destino”.


De igual modo dijo que “la sabiduría es la capacidad de ver las cosas en su realidad, en su verdad, en definitiva, a la luz de la verdad. Es mirar las cosas a la luz de esa verdad que les da su plenitud, su sentido y su fundamento. Para nosotros la verdad no es una teoría, sino una persona, y esa es Cristo, quien se hace luz que nos ilumina y nos permite entender las realidades, Él es quien revela el hombre al hombre mismo”.

 

Adviento 2020: la esperanza de que vendrá alguien a iluminar nuestras vidas

 

3.    Adviento es experimentar la compañía bondadosa de Dios en el camino hacia Jesús que nos salva
Oración del tercer domingo de Adviento: Dios y Padre nuestro, que acompañas bondadosamente a tu pueblo en la fiel espera de nacimiento de tu Hijo, concédenos festejar con alegría su venida y alcanzar el gozo que nos da su salvación.

 

Sobre el tercer domingo de Adviento, nuestro Rector dijo que “Dios no nos acompaña de mala gana. Él siempre está a nuestro lado con su bondad: en todos nuestros caminos, el modo en que Dios se hará siempre presente, será el modo de la bondad. Que Dios nos acompañe con su bondad es una fuente de certezas en la vida. Su compañía bondadosa es la certeza de que en todo momento podremos mirarle con esperanza, y que él sabrá ir a nuestro ritmo”.


De igual modo dijo que “Ser salvados no es solo no ser oprimidos, o vernos liberados de algo. Ser salvados también es, de modo particular, la capacidad de dar un sentido incluso a nuestros propios límites. Entonces es cuando descubrimos como decía San Pablo que cuando somos débiles, en realidad junto a Jesús que nace, somos fuertes y eso es lo que de verdad nos hace felices. Esto es lo que nos viene a traer el encuentro con Jesús en cada Navidad”.

 

 

4.    Adviento es abrir nuestro corazón al amor que inicia en Belén y se hace pleno en la Pascua
Oración del tercer domingo de Adviento: Señor, derrama tu gracia en nuestros corazones, y ya que hemos conocido por el anuncio del Ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, condúcenos por su Pasión y su Cruz, a la gloria de la resurrección.

La última estación del retiro reflexionó sobre el abrir nuestro corazón ante la llegada del hijo de Dios, Jesús.


Nuestro Rector compartió que “la promesa de la Navidad es que esa presencia en Belén llegará hasta las últimas consecuencias en la Pascua de Jerusalén. Una promesa de la que queremos participar, conscientes de que solos no podemos, de que necesitamos que la gracia de Dios se derrame en nuestros corazones, de que necesitamos que sea el mismo Dios que nos manifiesta a su Hijo en Belén el que nos conduce a la Gloria de la Resurrección”.

 

Adviento 2020

 


Para finalizar el Retiro de Adviento 2020, el P. Cipriano Sánchez García dijo que debemos contemplar tres elementos en este periodo:


1.    Mirada hacia nosotros mismos: “Mirar hacia nosotros es necesario, hacia nuestras obras, hacia el modo en que gestionamos la vida, hacia la forma en que descubrimos que en el camino vamos acompañados por la bondad y la gracia de Dios.


2.    Mirada hacia Jesús: “Mirar hacia Jesús da sentido a la mirada que hacemos sobre nosotros, porque él se nos presenta cercano, generador de alegría, presente en su ternura y capaz de generarnos certidumbre al hacerse uno como nosotros”.


3.    Mirar hacia el futuro: “Mirar hacia el futuro nos hace experimentar que nuestras vidas orientadas a Jesús se llenan de plenitud, la plenitud de lo que Dios ha creado en nosotros, la plenitud de la amistad de Dios”.

 

Al final del Retiro de Adviento 2020, en donde estuvo acompañado por directivos y colaboradoes de la Universidad, nuestro Rector ofreció una Misa como cierre del mismo.

 

El Adviento tiene una duración que puede variar de 21 a 28 días, dado que se celebra durante los cuatro domingos anteriores a la Navidad.


Para los fieles católicos, este es un tiempo de reflexión y de perdón, es época de alegría y agradecimiento por el advenimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Se trata de una fiesta.

 


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Lic. José Antonio de Landa Dorantes
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