Eric Hare Construye su Historia como Entrenador con Leones Anáhuac Veracruz

Su experiencia en el baloncesto profesional hoy se traduce en liderazgo, formación y visión integral.

El entrenador de Leones Anáhuac Veracruz campus Xalapa, Eric Hare Olvera, ha sabido reinventarse tras cerrar una destacada etapa como jugador profesional para apostar por un nuevo reto: formar a las futuras generaciones del baloncesto universitario, con una visión que va más allá de la duela.

Convencido de que el deporte es una herramienta de transformación social, Hare ha enfocado su carrera como entrenador en formar personas íntegras, sin perder de vista la exigencia competitiva que demanda el alto rendimiento.

Una década dentro del profesionalismo

Han pasado más de diez años desde que Eric Hare colgó el jersey con Cerveceros de Meoqui, en la Liga Estatal de Basquetbol de Chihuahua (LEB), cerrando así un capítulo exitoso dentro del profesionalismo. Su historia como jugador comenzó años atrás, en McKinney, Texas, donde compitió entre 1994 y 1998, etapa que marcaría el inicio de una carrera sólida en el deporte ráfaga.

Posteriormente jugó en la NCAA (National Collegiate Athletic Association), experiencia que le permitió dar el salto al profesionalismo, siempre con una premisa clara que hoy transmite a sus jugadores: la educación es la base de todo, y el deporte debe ser un complemento para abrir mejores oportunidades de vida.

Su primer contrato profesional llegó con Petroleros de Salamanca, dentro de la CIMEBA, cumpliendo el sueño que todo jugador universitario persigue. A partir de ahí, Hare Olvera consolidó una carrera de casi 15 años en distintas ligas del país, como la LNBP, CIBACOPA, CIBASUR y LEB, además de vestir la camiseta de la Selección Nacional en el Premundial de 2005, celebrado en República Dominicana.

El salto a los banquillos

Tras finalizar su etapa como jugador, Eric Hare decidió mantenerse ligado al baloncesto, ahora desde el rol de entrenador. Su primera oportunidad llegó precisamente con Cerveceros de Meoqui, donde fue entrenador del año entre 2015 y 2018. Posteriormente dirigió a Soles de Ojinaga, experiencia que consolidó su perfil como estratega.

El reto Anáhuac Veracruz campus Xalapa

Fue en la temporada 2018–2019 cuando Hare asumió el mando del equipo varonil de la Prepa Anáhuac, logrando una destacada cuarta posición nacional, resultado que abrió la puerta a uno de los desafíos más importantes de su carrera: dirigir al equipo universitario.

Para la temporada 2019–2020, Eric Hare se integró al programa de Leones Anáhuac Veracruz como asistente, ganándose poco a poco la confianza del grupo y de la institución hasta convertirse en entrenador en jefe, con un objetivo claro: regresar al programa a la División I de la Asociación de Baloncesto Estudiantil (ABE).

El reto se cumplió en la temporada 2024–2025, y hoy Eric Hare Olvera y sus muchachos compiten nuevamente en la máxima categoría del baloncesto universitario, instalados a mitad de la tabla y luchando por un lugar en los “8 Grandes”, en lo que representa su primera campaña tras el ascenso.

Humildad, estudio y formación integral

Para Eric Hare, la clave de competir en División I radica en la preparación constante y la mentalidad correcta:

"Es tener la humildad de estudiar a los oponentes, analizar sus fortalezas. Me motiva porque tuve la oportunidad de jugar en la NCAA y en el profesionalismo, pero los jóvenes todavía tienen mucho que aprender. Lo más importante es entrenar y ser humildes".

Más allá de los resultados, el estratega destaca la importancia del desarrollo integral:

"Como liga, necesitamos trabajar más en la formación completa de los chavos, no solo en el basquetbol. Le vamos a entregar a la sociedad profesionistas, y debemos procurar que sean personas que sumen",  platicó Hare Olvera.

Un camino que continúa

Leones Anáhuac Veracruz regresará a la actividad en 2026, con la mira puesta en pelear por un lugar en las finales. Restan meses clave de competencia, en los que el equipo buscará consolidar su crecimiento deportivo de la mano de la institución, el cuerpo técnico y la afición.

Para Eric Hare Olvera, el objetivo permanece claro: competir al más alto nivel sin perder de vista la formación académica y humana, convencido de que el verdadero triunfo no solo se mide en victorias, sino en el impacto que sus jugadores tendrán fuera de la cancha.