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Anáhuac–Effeta abren caminos para jóvenes con discapacidad intelectual

Desde 2021, la Universidad Anáhuac Querétaro y Effeta han construido un programa que refleja una convicción profunda: todas las personas merecen vivir experiencias que les permitan aprender, convivir, crecer y descubrir su propio potencial. Así nació el Programa Experiencia Universitaria Anáhuac–Effeta, una iniciativa que abre las puertas del campus a jóvenes con discapacidad intelectual para que puedan integrarse a la vida universitaria, cursar materias, participar en actividades formativas y fortalecer su autonomía.

El proyecto surgió a partir de una sensibilidad muy cercana hacia la discapacidad intelectual y de una relación previa entre ambas instituciones. Effeta es una institución altruista que trabaja con personas con discapacidad intelectual en el desarrollo de habilidades profesionales, sociales y personales, con el objetivo de impulsar su inclusión laboral y ayudarles a reconocer sus talentos en áreas como la cocina, el arte, la actuación, la literatura y distintos espacios de formación.

El Programa Experiencia Universitaria Anáhuac–Effeta forma parte de los esfuerzos de Acción Social de la Universidad Anáhuac (ASUA) por construir una comunidad más consciente, solidaria e incluyente. Actualmente, la directora de ASUA es Andrea Cabrera, y la coordinación del programa está a cargo de Paulina de la Torre.

Desde su acompañamiento, el programa ha mantenido una visión de generar un entorno donde puedan desarrollar confianza, independencia, habilidades sociales y sentido de pertenencia.

Acompañamiento que se traduce en confianza

Cada semestre se seleccionan hasta cuatro alumnos de Effeta para participar en el programa. La decisión parte de un proceso de entrevistas y revisión de perfiles, en el que se consideran sus intereses, habilidades, retos y áreas de oportunidad. Los participantes cursan entre tres y cuatro materias por semestre y, de manera ideal, permanecen un año y medio dentro de la universidad. Durante este tiempo, tienen acceso a asignaturas relacionadas con arte, cultura, deportes, emprendimiento, liderazgo, innovación y formación humanista, además de materias vinculadas con sus intereses personales y profesionales.

El recorrido académico está diseñado por etapas. El primer semestre se enfoca principalmente en la adaptación al entorno universitario, pues para muchos estudiantes el campus representa un espacio completamente nuevo. En esta fase se busca acompañarlos en su integración, fortalecer su confianza y facilitar su participación en la dinámica cotidiana de la universidad. En el segundo semestre se incorporan contenidos más académicos, especialmente relacionados con liderazgo, innovación y emprendimiento, con la intención de complementar las herramientas que ya desarrollan en Effeta. En el tercer semestre se continúa reforzando su crecimiento personal, social y académico.

El objetivo del programa no es que los alumnos obtengan una licenciatura, sino que vivan una experiencia universitaria significativa. La intención es demostrar todo lo que puede desarrollarse cuando una persona recibe oportunidades, acompañamiento y un entorno que cree en sus capacidades. La universidad, entendida como un espacio de formación integral, permite fortalecer no solo conocimientos, sino también habilidades de independencia, convivencia, orientación, toma de decisiones y participación comunitaria.

La inclusión no debe quedarse en el discurso

Uno de los impactos más visibles ha sido la evolución de los estudiantes. Muchos llegan con nervios, expectativas y sueños. Al inicio, algunos requieren acompañamiento para ubicarse dentro del campus o trasladarse entre clases; sin embargo, con el paso del tiempo comienzan a reconocer los espacios, moverse con mayor seguridad, participar en clase, hacer amistades y asumir nuevos retos. Incluso se ha visto cómo estudiantes que al principio necesitaban apoyo constante terminan guiando a los nuevos integrantes del programa.

Desde su creación, 15 estudiantes han formado parte del Programa Experiencia Universitaria Anáhuac–Effeta. Actualmente, cuatro alumnos cursan materias en la universidad y seis estudiantes ya se han graduado. Algunos de quienes no concluyeron el proceso dejaron el programa porque consiguieron empleo antes de finalizarlo, lo cual también representa un resultado positivo. Además, el programa es completamente gratuito para los participantes.

Si bien los cambios en los alumnos son evidentes, el programa también ha transformado a la comunidad universitaria. Compañeros de clase, profesores, voluntarios y colaboradores han tenido la oportunidad de convivir con personas que, en otros contextos, suelen permanecer invisibles. Esta experiencia recuerda que la inclusión no debe quedarse en el discurso, sino vivirse en la práctica cotidiana, dentro y fuera del aula.

Aunque se trata de un programa joven y pequeño en número de participantes, su impacto ha sido profundo. Como lo señala una frase de la coordinadora que acompaña el espíritu de esta iniciativa: “Hasta las cosas más pequeñas, sin amor, no significan nada”.

Desde acciones concretas, realizadas con convicción y sentido de trascendencia, el Programa Experiencia Universitaria Anáhuac–Effeta demuestra que la inclusión se construye todos los días, cuando una comunidad decide caminar junto a otros y reconocer en cada persona una historia, un talento y una oportunidad de crecer.