Encontrar tu Propósito es el Primer Paso Hacia el Éxito

José Ignacio Ríos Villavicencio, Finanzas y Contaduría Pública 2022. Senior Financial Analyst en Warner Bros. Discovery. "Cuando descubres el porqué de tus objetivos, también empiezas a construir el camino para alcanzarlos."

José Ignacio Ríos Villavicencio es egresado de la Licenciatura en Finanzas y Contaduría Pública por la Universidad Anáhuac Veracruz. Durante su formación universitaria formó parte de la generación fundadora del Programa de Excelencia Académica Vértice en el campus Veracruz, donde también llegó a desempeñarse como vicepresidente del programa, complementando su preparación con el Diplomado en Liderazgo Social.

Actualmente se desempeña como Senior Financial Analyst en Warner Bros. Discovery, dentro del área de Global Content FP&A, colaborando en análisis financiero, análisis de datos y generación de información estratégica para el negocio global de medios y entretenimiento. Su trayectoria combina finanzas corporativas, innovación y aprendizaje continuo, con un interés particular en el uso de tecnología e inteligencia artificial para mejorar procesos y generar valor en equipos de trabajo.

¿Cómo describirías tu experiencia en la Anáhuac Veracruz?

Para mí, la experiencia fue maravillosa en todos los sentidos, desde el primer semestre. Algo que me marcó mucho fue esa calidad humana: tanto los maestros, además de ser de muy alta calidad, como los directivos, llegan a conocerte de manera cercana, y eso es algo que no se encuentra en cualquier universidad.

Yo lo vivo mucho ahora que cambié de residencia de Xalapa a la Ciudad de México. Me doy cuenta de lo mucho que hace falta esa conexión tan personal y hecha a tu medida que la Universidad Anáhuac tuvo en su momento, y que hoy valoro y aprecio muchísimo.

Originalmente entré a la Universidad estudiando la licenciatura en Negocios Internacionales, pero después de dos semestres me di cuenta de que no era realmente lo mío. Había algo que no terminaba de convencerme, así que, sin miedo al éxito, pensé: "Soy bueno en finanzas, me gusta la contabilidad, me voy a aventar. No me importa si me toma más tiempo."

Al final, por un tema de autoexigencia, cargué materias adicionales y logré graduarme en tiempo. Creo que ese es un gran beneficio que ofrece la Universidad: la posibilidad de reorientarte con facilidad. Gracias a las materias de tronco común, puedes hacer ese cambio sin empezar desde cero. Nadie entra a la universidad sabiendo exactamente qué quiere hacer toda la vida, y esa flexibilidad me parece una gran fortaleza de la Anáhuac.

¿Cuál es tu mejor recuerdo en tu paso por la Universidad?

Además de todos los grandes hitos académicos y de todo lo que aprendí, me llevo las amistades que hice y las relaciones que construí, tanto con compañeros como con maestros. Con muchos de ellos sigo en contacto; han sido grandes mentores durante toda mi carrera y me han guiado hasta donde estoy ahora. Tengo la confianza de que, en cualquier momento, puedo contar con ellos y ellos conmigo, y eso crea una red de networking muy importante. Yo creo que esa es una de las fortalezas más importantes de la Universidad.

También, todos los valores que nos inculcan en las materias Anáhuac. En su momento, como estudiante, tal vez no les das la importancia que realmente tienen, pero cuando egresas te das cuenta de que ese es el verdadero diferenciador.

¿Cómo inició su trayectoria profesional y cuáles han sido los momentos clave en su evolución?

Tuve la fortuna, y digo fortuna porque jugó a mi favor en su momento, justo cuando vivíamos la pandemia por COVID fue el boom de los trabajos remotos, así que mi primer empleo fue en una empresa de Estados Unidos. Mi labor era proveer servicios de consejería financiera para una empresa dedicada a la educación.

Desde entonces me enamoré del sector educativo y, hasta la fecha, es algo que llevo conmigo en mi trayectoria profesional. Trato de incluir ese enfoque sin importar el puesto o la empresa en la que me encuentre. Ahí estuve aproximadamente un año y medio.

Posteriormente trabajé en una empresa de logística. Fue un mundo completamente distinto y muy interesante, porque ahí logré conectar lo que había aprendido en Negocios Internacionales con la parte financiera. Aprendí muchísimo, aunque también era un entorno muy demandante.

Fue precisamente ahí donde me hice una pregunta que cambió mi forma de ver mi carrera: ¿Qué quiero realmente para ser feliz? Me di cuenta de que, para mí, el éxito no solo tiene que ver con el dinero, sino también con la calidad de vida y con encontrar un propósito en lo que haces. El dinero puede obtenerse de muchas formas, pero disfrutar tu trabajo y sentir que tiene sentido es otra cosa.

¿Cómo surgió la oportunidad de formar parte de Warner Bros. Discovery?

Posterior a ello, surgió la oportunidad de entrar a Warner Bros. Discovery. Inicialmente me incorporé al área operativa en Order to Cash y, un año después, se abrió una vacante como Senior Financial Analyst, puesto enfocado en el negocio de streaming.

Ese fue uno de los retos más importantes de mi carrera. Yo no sabía de reporting ni de analytics, pero el puesto me llamaba muchísimo la atención por la exposición que ofrecía y por el alcance que tenía dentro de la organización. Así que decidí postularme y pensé: "No tengo nada que perder. El no ya lo tengo."

Todo lo que hago hoy en ese puesto lo aprendí principalmente en la práctica. Sin embargo, puedo decir con total seguridad que la razón por la que estoy ahí no fue únicamente por mis conocimientos técnicos, sino por las habilidades que desarrollé durante la universidad. Las habilidades para relacionarme con las personas, hablar en público, trabajar en equipo y todas esas soft skills que terminan marcando la diferencia.

Creo que eso fue lo que hizo que confiaran en mí. Tal vez no sabía todo, pero ya había demostrado compromiso, disciplina, constancia y ganas de aprender. Hoy en día, considero que esas cualidades pesan muchísimo en el mercado laboral, al igual que cuidar tu marca personal y tener la disposición de seguir creciendo.

Gran parte de ese desarrollo también se lo debo al programa de liderazgo Vértice de la Universidad Anáhuac Veracruz, del cual tuve el privilegio de formar parte como integrante de la primera generación. Junto con el equipo que impulsó su implementación, vivimos experiencias que constantemente nos sacaban de nuestra zona de confort.

Esa fue una de las lecciones más importantes que me llevé: cuando estás incómodo es donde más aprendes. Si ya estás demasiado cómodo en un trabajo, quizá dejas de retarte. Evidentemente, cada persona tiene su propia definición de éxito, pero para mí salir de la zona de confort siempre ha sido un privilegio porque significa que estoy creciendo.

Hasta hoy sigo guiándome por esa filosofía. Procuro involucrarme en nuevas iniciativas y me enfoco mucho en compartir conocimiento y creo firmemente que todos tenemos algo que enseñar y algo que aprender de los demás. Esa mentalidad de aprendizaje continuo y colaboración es algo que he tratado de mantener durante toda mi trayectoria profesional y, sin duda, ha sido una de las claves de mi crecimiento.

¿Cuál ha sido el mayor reto de tu carrera profesional y qué aprendizaje te ha dejado?

Yo diría que el reto más grande de mi carrera no ha sido en un puesto laboral. Creo que todos los trabajos que he tenido han representado un desafío importante en su momento, sin embargo, mi mayor reto fue renunciar a la comodidad.

¿A qué me refiero con esto? Decidí, por cuenta propia, construir mi camino dentro del mundo corporativo, aun cuando tenía la opción de integrarme al negocio familiar. Es muy común que la familia te diga: "Vente al negocio familiar", pero yo me di cuenta de que ese no era el camino que realmente quería seguir.

Hubo un libro que me marcó muchísimo: Find Your Why, de Simon Sinek. Me ayudó a entender que, si seguía un camino que realmente no me apasionaba, no solo iba a perjudicarme a mí, sino también al propio negocio familiar.

Por eso, el mayor reto fue renunciar a toda la comodidad que representaba esa opción y apostar por construir una carrera desde cero, en algo que realmente me motivaba. Sé que para muchos estudiantes esto puede generar dudas, porque en México las empresas familiares son una parte fundamental de la economía y representan una gran oportunidad. Pero también creo que no debemos tomar decisiones únicamente con base en lo que otros esperan de nosotros, sino en aquello que realmente nos apasiona.

En mi caso, esa decisión implicó enfrentar muchas dificultades. Aunque al principio mi familia no compartía esa visión, decidí seguir el camino que realmente quería construir y me dije: "Si este es el camino que quiero seguir, voy a demostrar que puedo lograrlo por mi cuenta."

Desde entonces siempre me he puesto una vara muy alta. Mi motivación ha sido demostrar que haciendo lo que realmente me gusta y me hace feliz también se puede llegar muy lejos.

Al final, esa ha sido una de las lecciones más importantes de mi vida: puedes tener mucho éxito económico, pero si no disfrutas lo que haces, difícilmente vas a sentirte realizado. Para mí, el verdadero éxito está en encontrar un propósito y construir una carrera que te haga feliz.

¿Qué consejo le darías a la Comunidad Anáhuac?

Es difícil resumirlo en una sola frase, pero si tuviera que dar un consejo, diría que nunca van a llegar las oportunidades cuando sientas que estás completamente listo. Las oportunidades siempre van a estar ahí; depende de ti buscarlas y atreverte a tomar riesgos, confiando en lo que eres capaz de hacer.

También es muy importante no caer en el síndrome del impostor, que hoy en día es muy común. Muchas veces dejamos de creer en nosotros porque nos comparamos con la persona de al lado, pero cada uno tiene su propio camino. Tu carrera es tu carrera, vas a tu propio ritmo y no estás compitiendo con nadie más que contigo mismo. Si hoy estás feliz con lo que estás haciendo y con el lugar en el que te encuentras, enhorabuena.

Otro consejo sería no esperar el momento perfecto para hacer las cosas, porque ese momento probablemente nunca va a llegar. Si tienes la inquietud de hacer algo, por pequeño que sea, empieza a investigar, infórmate, entiende por qué te interesa y por qué quieres lograrlo. Cuando descubres el porqué de tus objetivos, también empiezas a construir el camino para alcanzarlos. Puede sonar a cliché, pero si no sabes a dónde quieres llegar, difícilmente podrás diseñar un plan para conseguirlo.

En cuanto a habilidades, hay dos que considero fundamentales. La primera es el inglés. Hoy en día, tener al menos un nivel B2 ya es prácticamente un requisito en el mercado laboral internacional, e incluso en muchos casos se vuelve necesario dominar más de un idioma.

La segunda es la inteligencia artificial. Está transformando por completo la manera en la que trabajamos y, más que verla como una amenaza, debemos aprender a utilizarla como una herramienta que nos haga mejores profesionales. Quienes sepan trabajar de la mano con la inteligencia artificial podrán generar mejores resultados y aportar mucho más valor a las organizaciones.

En resumen, mi recomendación sería: fortalezcan su inglés, aprendan a dominar la inteligencia artificial y, sobre todo, construyan un proyecto de vida. Tener claro hacia dónde quieres ir hará mucho más fácil tomar decisiones y aprovechar las oportunidades que se presenten en el camino.

¿Podrías compartirnos alguna frase que te haya marcado en algún momento de tu vida?

Me puse a pensar qué frase realmente me ha marcado y encontré una que me gustó mucho. Es de Friedrich Nietzsche y dice:

"Quien tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo."

Siento que esta frase va muy de la mano con la manera en la que he construido mi carrera profesional, con mi visión de vida y con la forma en que procuro ser coherente entre lo que pienso y lo que hago.

Es de esas frases que lees y te das cuenta de que, de alguna manera, ya la estabas aplicando en tu vida sin haber sido plenamente consciente de ello. Por eso, hoy es una de las reflexiones más importantes que me acompañan.