Escuchar para Entender, Involucrar para Conectar

Zuleyma Morales Fuentes, Economía y Negocios 2022. Procurement Management en Nestlé. “Liderar con propósito, transformar con valor.”

¿Cómo describiría su experiencia en la Anáhuac, cursando la maestría? ¿Cuál es su mejor recuerdo en tu Universidad?

Fue un proceso muy satisfactorio. Tardé aproximadamente tres o cuatro años después de graduarme de la licenciatura en decidirme a estudiar una maestría, por lo que fue un programa que busqué y pensé mucho antes de elegirlo. Cuando llegué a la Anáhuac, la experiencia superó mis expectativas.

Aunque inicialmente estaba buscando algo más enfocado en finanzas, me pareció que la maestría tenía un programa de estudios muy completo. Una de las cosas que más disfruté fue la oportunidad de conectar con personas muy diferentes a mí. Había compañeros de distintas profesiones, desde ingenieros petroquímicos y mecánicos hasta abogados, entre muchas otras áreas. Poder convivir con personas con perspectivas y experiencias completamente distintas a las mías fue muy enriquecedor, especialmente porque todos buscábamos orientar nuestras carreras hacia el ámbito económico, administrativo y de negocios.

También recuerdo especialmente el curso de negociación que tomamos. Yo me dedico al área de compras, así que la negociación es una herramienta fundamental en mi trabajo. Aunque ya había tomado otros cursos sobre el tema, este en particular me pareció muy fructífero y me aportó conocimientos que pude aplicar directamente en mi ámbito profesional.

¿Qué herramientas desarrolló en Universidad Anáhuac para enfrentarse al ámbito profesional?

Del programa de maestría aprendí muchísimo. Considero que toda la parte de macroeconomía fue una base muy importante, especialmente por la calidad de los profesores. También las materias relacionadas con operaciones y el desarrollo de habilidades analíticas me han ayudado muchísimo en mi vida profesional.

Actualmente manejo temas de trading y mercados, así como operaciones de compraventa a futuro, por lo que todos estos conocimientos representaron una base bastante sólida para desenvolverme en mi ámbito profesional.

Además, gran parte de mis compañeros tenía una formación más técnica, principalmente en ingeniería. Estar rodeada de personas con perfiles tan analíticos y competitivos fue muy enriquecedor y también me motivó a exigirme más, aprovechar las oportunidades y buscar constantemente nuevas formas de hacer las cosas. Esa dinámica me impulsó a fortalecer mi capacidad analítica y mi espíritu competitivo, herramientas que sin duda han sido fundamentales en mi desarrollo profesional.

¿Cómo inició tu camino profesional y cómo fue que llegaste a Nestlé?

De hecho, Nestlé es la primera y única empresa en la que he trabajado. En Coatepec, Veracruz, se encuentra una de las fábricas de la compañía, y ahí fue donde inicié mi trayectoria profesional como becaria durante aproximadamente un año. Posteriormente, tuve la oportunidad de incorporarme formalmente a la empresa, donde permanecí alrededor de cuatro años más trabajando en la fábrica.

Fue durante ese periodo cuando decidí estudiar la maestría. Mientras cursaba el programa, recibí una promoción para trasladarme a las oficinas centrales en Ciudad de México. Fue una decisión importante, ya que tenía que elegir entre mudarme a la Ciudad de México y continuar mis estudios allá, o viajar cada fin de semana para tomar mis clases. Por cuestiones de logística y con el apoyo de la empresa, opté por realizar los viajes semanales para continuar con la maestría.

Después de concluir la maestría, recibí dos promociones más y actualmente me desempeño como Procurement Manager. Considero que gran parte de mi crecimiento profesional ha sido resultado de combinar la experiencia que he adquirido dentro de la empresa con los conocimientos y herramientas que desarrollé durante la maestría.

¿Cómo ha sido tu crecimiento profesional durante estos 14 años en Nestlé?

Creo que han sido muchas cosas, pero una de las más importantes ha sido aprender a ver más allá y reconocer el valor que puedo aportar dentro de la empresa. No se trata únicamente de cumplir con un entregable o realizar un trabajo transaccional, sino de entender realmente qué estoy aportando y cómo puedo generar un impacto mayor a través de mi trabajo.

Yo trabajo en el área de compras, así que tengo la oportunidad de conocer todo el proceso, desde el origen de los productos hasta que llegan al consumidor final. Por ejemplo, cuando voy a un supermercado y veo algún producto Nestlé, para mí significa mucho pensar: “Aquí hay algo mío, aquí hay un trabajo detrás”. Esto cobra aún más sentido porque trabajo con productos que están estrechamente vinculados con el campo y, en muchos casos, también participo en el desarrollo de proveedores desde el origen.

Conocer a los productores, entender su trabajo, lo que valoran y cómo su esfuerzo forma parte de toda la cadena de suministro hasta llegar al consumidor final es algo que me llena muchísimo. Tener esa visión integral del negocio y poder ver de cerca el impacto de cada eslabón ha sido, sin duda, una de las experiencias que más ha contribuido a mi crecimiento profesional.

También uno de los retos más importantes ha sido desarrollarme en un entorno que, particularmente en el área en la que me muevo y en la parte de trading, sigue siendo mayoritariamente masculino. Cuando comencé, uno de los principales desafíos fue demostrar mis capacidades y abrirme camino en ese entorno. No necesariamente porque existiera una intención de limitarme, sino porque es una dinámica que históricamente ha predominado en este sector.

Hoy tengo la oportunidad de trabajar directamente en campo, colaborar con diferentes equipos, involucrarme en procesos de aplicación y conocer de cerca las operaciones de las fábricas. En muchos de estos espacios sigo trabajando principalmente con hombres, y creo que precisamente eso también me ha impulsado a crecer, destacar y, sobre todo, a romper barreras. Seguir avanzando y desarrollándome en este entorno ha sido una parte muy importante de mi crecimiento profesional durante estos 14 años.

¿Cómo ejerces el liderazgo de acción positiva desde tu posición?

Creo que mi manera de ejercer el liderazgo parte de involucrarme, escuchar, entender y conectar con las personas, pero también de conocer el negocio y tener una visión integral. Al final, se trata de ir más allá de una simple transacción y generar un impacto que aporte valor a toda la cadena.

Actualmente me desempeño como compradora estratégica, lo que implica desarrollar estrategias de compra que involucran a distintos actores de la cadena de suministro. Para mí, una parte fundamental del liderazgo está en involucrarlos, hacerlos partícipes de las decisiones y entender las necesidades de cada uno.

Considero fundamental conectar con las personas y comprender cómo funciona el negocio de principio a fin. Aunque no soy ingeniera y no conozco a profundidad el funcionamiento de ciertas máquinas en una fábrica, sí necesito entender los procesos, saber qué sucede en cada etapa y qué impacto tiene cada decisión. Tener ese conocimiento me permite comprender mejor las necesidades de los equipos y tomar decisiones más acertadas.

Has sido galardonada en tres ocasiones con el Henri Nestlé Award, un reconocimiento que distingue a colaboradores por su desempeño sobresaliente. ¿Qué han significado para ti estos reconocimientos y qué criterios se consideran para otorgarlos?

Para mí, recibir este premio ha significado mucho, porque no solo reconoce los resultados que he alcanzado, sino también la manera en que los he conseguido. Y creo que eso conecta directamente con lo que hablábamos sobre liderazgo: no basta con cumplir un objetivo; también es importante entender el negocio, involucrarse con los equipos, conocer los procesos y generar valor a lo largo de toda la cadena.

El Premio Henri Nestlé es un reconocimiento que se entrega a nivel nacional y que la propia empresa define como un reconocimiento para “gente extraordinaria”. Dentro de Nestlé tenemos objetivos muy claros y, al momento de evaluarnos, no solo se considera el cumplimiento de esos objetivos, sino también la manera en que los alcanzamos. Cuando una persona supera sus metas y, además, destaca por la forma en que las logra, se encuentra entre los colaboradores con un desempeño sobresaliente.

Las evaluaciones se realizan anualmente y son pocas las personas que alcanzan los niveles más altos de desempeño. Por eso, haber recibido este reconocimiento en tres ocasiones representa para mí una gran satisfacción y, sobre todo, la confirmación de que el trabajo que realizo está generando un impacto.

Más allá del premio en sí, lo que más valoro es que se reconozca el trabajo de manera integral: los resultados, la forma de alcanzarlos, la colaboración con los equipos y la aportación al negocio. Para mí, eso es parte de lo que significa crecer dentro de Nestlé: no solo alcanzar resultados, sino hacerlo de una manera que genere un impacto positivo en los demás y en toda la organización.

¿Cómo ha sido para ti representar a México ante equipos globales y el Consejo Directivo de Nestlé?

Ha sido una experiencia muy importante y, al mismo tiempo, un gran reto, porque implica entender cómo las decisiones que se toman a nivel global pueden impactar directamente en México.

Desde el área de compras, Nestlé cuenta con tres hubs globales ubicados en Panamá, Suiza y Malasia. Yo soy uno de los puntos de contacto entre México y estos equipos, particularmente en la definición de políticas y estrategias globales para la adquisición de determinados commodities. Mi responsabilidad es llevar la perspectiva del mercado mexicano, compartir sus necesidades y asegurar que esta información sea considerada en las decisiones globales.

La comunicación es fundamental en este proceso. Tengo que transmitir de manera clara lo que está sucediendo en México para que las estrategias realmente respondan a las necesidades de cada mercado. Al consolidar la información de los diferentes países, también logramos tener una posición más sólida y fortalecer nuestras negociaciones. Si la información no se comunica correctamente, podemos quedar fuera de decisiones importantes o implementar estrategias que no necesariamente hagan sentido para México.

Además, hace algunos años tuve la oportunidad de participar en una visita del Board Global de Nestlé. Fui seleccionada, junto con otros compañeros, para representar al mercado mexicano y compartir cómo trabajamos en el país. La visita se realizó en la fábrica de Veracruz y me correspondió representar al área de compras de México.

Fue una experiencia muy significativa, porque representar a tu mercado frente a líderes globales implica mucho más que conocer tu área: requiere entender el negocio, comunicar con claridad y tener la capacidad de transmitir las particularidades y necesidades de México. Sin duda, han sido experiencias que me han permitido crecer profesionalmente y ampliar mi visión sobre el impacto que tiene mi trabajo dentro de la organización.

¿Cuál es el mejor consejo que le puede dar a los estudiantes de la Universidad Anáhuac?

Considero que, cuando estamos estudiando, muchas veces nos enfocamos en metas de corto plazo: pasar un examen, obtener una buena calificación o graduarnos. Y, por supuesto, todo eso es importante, pero también creo que vale la pena ampliar nuestra visión y preguntarnos qué hay más allá de cada objetivo.

Por ejemplo, no se trata solamente de pensar: “Quiero sacar un 10”, sino de preguntarnos: ¿para qué me va a servir?, ¿qué puedo construir a partir de esto?, ¿qué más puede aportarme en el futuro?

Tener una visión más amplia nos permite identificar dónde vale la pena profundizar, qué oportunidades podemos aprovechar y cómo cada aprendizaje puede contribuir a nuestro desarrollo. Mi consejo sería no quedarse únicamente con la meta inmediata, sino aprender a mirar más allá y pensar en cómo cada decisión y cada experiencia pueden contribuir a nuestro futuro. Creo que desarrollar esa visión de largo plazo ayuda mucho a construir una trayectoria con mayor propósito.