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La IA como mentor socrático para el emprendimiento



Primer Seminario de Interiorismo: reflexión sobre identidad creativa e inteligencia artificial

En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, presentamos un texto que analiza el uso de la inteligencia artificial en este campo con hallazgos basados en un estudio.

En la actualidad, los jóvenes universitarios han integrado la inteligencia artificial (IA) en su vida académica de forma casi omnipresente. Sin embargo, su uso suele limitarse a funciones operativas: delegar tareas para ganar tiempo o buscar recomendaciones directas sobre qué hacer en sus proyectos. Ante este panorama, surge una pregunta fundamental: ¿puede la IA dejar de ser una herramienta que “hace” el trabajo para convertirse en un tutor que “cuestiona” el pensamiento del estudiante?

El Centro de Emprendimiento Universitario (CEU) de la Universidad Anáhuac México se propuso explorar esta frontera mediante un estudio diseñado para entender el papel de la IA como tutor socrático. En lugar de ofrecer soluciones, esta modalidad de tutoría utiliza la capacidad de procesamiento de la IA para desafiar las ideas de los alumnos, fomentando procesos de toma de decisiones más profundos y conscientes.

El experimento: un verano de cuestionamiento crítico

El estudio se llevó a cabo durante un programa intensivo de emprendimiento en el verano de 2025, involucrando una muestra diversa de más de 220 alumnos de licenciatura de diversas disciplinas. La investigación empleó un enfoque de métodos mixtos para cuantificar cómo la interacción con la IA influía en la atención cognitiva, el compromiso y la evolución de los modelos de negocio de los participantes.

La estrategia didáctica se centró en el aprendizaje basado en proyectos bajo un modelo de clase invertida. Durante el proceso de desarrollo de su proyecto emprendedor los estudiantes no solo interactuaron con el chat de forma genérica, sino que se diseñaron intervenciones específicas utilizando plataformas como ChatGPT o Gemini, donde la IA asumía un rol predeterminado: el de un mentor que no da respuestas.

Los hallazgos preliminares ofrecen una visión fascinante sobre la cognición del emprendedor cuando se enfrenta a una máquina que lo cuestiona. Los datos recolectados a través de escalas de Likert y encuestas tras las interacciones mostraron niveles significativamente altos en indicadores de atención y presencia activa.

Los alumnos reportaron sentirse:

•    Completamente presentes y alerta durante la actividad.
•    Activamente involucrados, percibiendo a la IA como un agente de aprendizaje legítimo.
•    Estimulados por la novedad del proceso, manifestando haber aprendido algo nuevo tras la interacción.

Sin embargo, el experimento también delimitó las fronteras actuales de la tecnología. Los ítems con menor desempeño fueron aquellos relacionados con los procesos emocionales o la capacidad de la actividad para “absorber” al estudiante de manera sentimental. La IA demostró ser menos eficiente en la generación de sensemaking (creación de sentido) cuando este proceso depende de sensaciones o emociones humanas.

El futuro de la mentoría híbrida

La conclusión principal de este estudio es que la IA, configurada como mentor socrático, tiene un impacto positivo discernible en la experiencia concreta del alumno, favoreciendo la concentración y el descubrimiento de nuevas perspectivas sobre sus proyectos empresariales.

No obstante, estos resultados subrayan que la IA no suplanta al educador humano. Al contrario, revalorizan el papel del instructor como guía emocional y soporte en dimensiones no cognitivas que la máquina aún no puede replicar. La IA es excelente para activar los sentidos y la atención hacia el objeto de estudio, pero es el factor humano el que sigue dando significado y profundidad emocional al aprendizaje.

Actualmente, el equipo de investigación continúa analizando las conversaciones detalladas sostenidas entre los alumnos y los chats para profundizar en la calidad de los cambios cognitivos. Por ahora, el experimento en la Universidad Anáhuac México confirma que el “arte de preguntar”, piedra angular de la filosofía socrática, ha encontrado en la IA un aliado inesperadamente poderoso para formar a los emprendedores del mañana. El cambio tal vez radica en dejar de verla como una herramienta que “nos hace el trabajo”, por una herramienta que me ayuda a pensar más.
 


Más información:
Dra. Itzel López: Itzel.lopez@anahuac.mx
Dr. Guillermo Larios: guillermo.lariosh@anahuac.mx
Facultad de Economía y Negocios