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¿Qué dice la ingeniería biomédica sobre el amor y el cuerpo humano?



¿Qué dice la ingeniería biomédica sobre el amor y el cuerpo humano?

Este 14 de febrero podremos mirar el amor desde esta disciplina y reconocer que cuidar la vida, mejorar la salud y comprender al ser humano también forma parte del vínculo.

Cada 14 de febrero, el amor inunda el ambiente con palabras, regalos y, sobre todo, emociones. Sin embargo, desde la perspectiva científica que caracteriza a los ingenieros, el amor es un fenómeno medible, cuantificable y que tiene un impacto clínico muy importante, ilustrado con señales fisiológicas que revelan cómo el cuerpo responde a los vínculos afectivos.

Lejos de reducirse solo a las reacciones neuro-químicas que casi todo el mundo conoce, la investigación científica de los últimos años ha demostrado que el vínculo emocional influye profundamente en los sistemas vitales del cuerpo entre los que destacan el sistema cardiovascular, nervioso y sensorial, logrando estudiar y monitorear a todos ellos mediante tecnologías biomédicas revolucionarias.

Varios estudios han obtenido resultados que indican que las personas que poseen un vínculo emocional íntimo pueden presentar un fenómeno conocido como “sincronización fisiológica”, es decir, patrones similares entre sí en términos de frecuencia cardiaca, respiración y otras bioseñales durante su interacción.  

Goldstein, Weissman-Fogel y Shamay-Tsoory (2017) demostraron que, mediante el contacto físico, las parejas románticas presentan un acoplamiento fisiológico importante en parámetros cardiacos y respiratorios, a su vez, encontraron que estos están estrechamente relacionados a niveles de empatía y regulación emocional. Esta capacidad de sincronización se ha convertido en un campo activo de estudio de gran interés dentro de la ingeniería biomédica aplicada a la psicología humana.

Dentro de este contexto, uno de los factores más destacados es la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV, por sus siglas en inglés), un bioindicador que refleja la adaptabilidad del sistema nervioso autónomo al entorno. Una mayor HRV suele asociarse a una mejor regulación emocional y menor estrés fisiológico.

En diversos estudios se ha observado que la interacción con personas emocionalmente significativas se asocia con incrementos en la HRV, lo cual sugiere que el vínculo afectivo promueve un funcionamiento más eficiente y equilibrado del corazón (Lin et al., 2024).

Otro de los principales hallazgos es la llamada analgesia social, que acontece gracias al contacto con una pareja romántica que provoca la reducción de la percepción del dolor tanto a nivel subjetivo como cerebral.

Mancini (et al., 2019) demostró que el tacto afectivo modula la actividad cerebral en regiones asociadas al procesamiento del dolor, mientras que investigaciones publicadas en Social Cognitive and Affective Neuroscience evidencian una reducción en la intensidad de la percepción de estímulos dolorosos cuando existe apoyo emocional cercano. Estas respuestas han sido registradas mediante técnicas como EEG y fNIRS, herramientas clave de la ingeniería biomédica moderna.

Por si fuera poco, incluso durante el sueño los vínculos emocionales dejan huella. Drews (et al.,2020) reportó que las parejas presentan una estructura de sueño considerablemente más organizada y sincronizada, fenómeno que también ha sido relacionado con mayor bienestar emocional y menor estrés.

Estos hallazgos plasman cómo es que el amor no únicamente es una experiencia limitada a emociones basadas en reacciones químicas, sino un fenómeno que se extiende a modular el organismo completo desde el sistema nervioso autónomo hasta la percepción del dolor y el descanso.

Gracias a la ingeniería biomédica, por medio de sensores cardiacos y algoritmos de análisis de bioseñales hasta estudios neurofisiológicos avanzados, se ha logrado conocer y entender esta relación promoviendo el desarrollo de la tecnología para el estudio psicofisiológico del ser humano.

En este 14 de febrero, mirar el amor desde la ingeniería es también reconocer que cuidar la vida, mejorar la salud y comprender al ser humano forman parte del mismo vínculo.

Referencias:

• Goldstein, P., Weissman-Fogel, I., & Shamay-Tsoory, S. G. (2017). The role of touch in regulating inter-partner physiological coupling during empathy for pain. Proceedings of the National Academy of Sciences.
• Mancini, F., et al. (2019). Brain mechanisms of social touch-induced analgesia. PAIN.
• Lin, H., et al. (2024). Emotion contagion and physiological synchrony. Physiology & Behavior.
• Drews, H. J., et al. (2020). Bed-sharing in couples is associated with increased and stabilized REM sleep and sleep-stage synchronization. Sleep.
• Gunn, H. E., et al. (2015). Sleep concordance in couples is associated with relationship characteristics. Journal of Family Psychology.

*Colaboración de Francisco Iñaki Díaz Morales, alumno del octavo semestre de Ingeniería Biomédica.


Más información:
Dr. José Ramón Álvarez Bada
ramon.alvarez@anahuac.mx
Facultad de Ingeniería